lunes, 12 de febrero de 2018

Marea baja en Copenhague


El último trienio en la capital danesa ha sido el más prolífico en cuanto a títulos de la corta historia del København. Dos ligas y tres copas devolvieron el  lustro que precisamente se fue con la marcha de Solbakken a Colonia y se ha recuperado cuando el noruego ha vuelto al banquillo del Parken. Pero como en todo proceso medianamente exitoso en el fútbol, para que perdure en el tiempo, es necesaria una renovación que se puede declarar claramente como fallida en este caso.


Jugadores como Nicolai Jørgensen, Augustinsson, Delaney, Zanka o Cornelius no han tenido unos predecesores que estén rindiendo a un nivel similar, lo que va a desembocar en un año sin títulos bajo la amenaza de quedarse fuera de Europa en el próximo curso si no consiguen revertir la situación actual, para lo cual se han reforzado con nombres importantes durante el parón invernal.

Así es el FC København 17-18:

Ståle Solbakken no ha modificado el 1-4-4-2 que ha estado utilizando desde que llegó a los leones, con dos delanteros corpulentos que se beneficien de los centros desde los costados que tienen como objetivo principal unos laterales que aprovechan la tendencia interior de los extremos.  Frente a un rival al que -por su superioridad- otorgaran la posesión, algo que no ha ocurrido hasta la fecha, se espera que los daneses formen con un bloque bajo que se emplee en los alrededores de Robin Olsen, el portero sueco que consiguió secar a Italia en el playoff mundialista bajo un planteamiento similar.

Olsen es un portero de envergadura que domina el juego por alto y con buenos reflejos es una de las mejores piezas que le quedan a FCK, pero a estas alturas del campeonato empieza a contagiarse ocasionalmente de los errores de una defensa tremendamente inestable y con una característica que trataran de ocultar frente al Atletico, su lentitud por dentro. Algo para lo que Boilesen ha centrado su posición.

Por otra parte, el mercado invernal le ha quitado al que venía siendo su mejor jugador, Verbic que se ha ido al Dynamo Kiev, pero a cambio, ha fichado a dos extremos que le han dado un aire distinto durante los amistosos de preparación y en la dolorosa eliminación copera frente al eterno rival, el Brøndby. Viktor Fischer es lo más parecido al esloveno que ha llegado, un delantero que terminará partiendo desde banda izquierda con velocidad y al que las lesiones no le han permitido explotar desde su aparición con el Ajax. Mientras que Robert Skov -su semejante por la derecha- es más lento pero con una visión y sobre todo un golpeo importante que le otorga un plus a balón parado que se había perdido con la marcha de Augustinsson.

En fase ofensiva, el mayor problema que tienen es la falta de un jugador con capacidad para sacar el balón desde atrás. Con la perdida de salida por banda, el greco-portugués Zeca* se ha convertido en la única opción para que los daneses salgan con la pelota, pero es un apoyo demasiado débil, rara vez consigue avanzar con balón y sus toques acostumbran a ser de espaldas lo que termina  desembocando en un juego largo cada vez menos exitoso que aísla al ataque de la defensa con demasiada frecuencia.  Aunque no sería extraño que se reforzase el mediocampo con alguien más corpulento como Matic o Gregus.

Con todo esto se antoja complicado que el København consiga sorprender a un equipo tan poderoso como el colchonero. Solo le queda conseguir defender mejor en un contexto más favorable para ellos del que suelen encontrarse y que, preferentemente a balón parado con la altura de Lüftner y los delanteros, consiga batir la portería rival.


* Carlos Zeca está sancionado para el partido de ida.
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sábado, 13 de enero de 2018

Nordic Export (II)

En el norte de Europa, los contratos acostumbran a firmarse durante años naturales por aquello de que las temporadas van de marzo a noviembre, más o menos. Así, con la excepción danesa, acostumbra a ser más sencillo ver como en cada invierno los jóvenes talentos que han llamado la atención durante el año, dan el salto hacía el resto de Europa cuando las nieves llegan a los campos y el fútbol aparca hasta la próxima temporada. Este año no ha sido diferente volviendo a tener la Jupiler Pro League belga como principal destino. Y es que el fútbol belga parece la pista de lanzamiento ideal por nivel y competitividad para una gran liga como está a punto de sucederle a Sander Berge que justamente hace un año voló a Genk y ya está en las agendas de varios equipos europeos de primera línea.


Krepin Diatta (Sarpsborg 08 > Club Brugge) & Sigurd Rosted (Sarpsborg 08 > KAA Gent) 

El buen trabajo de Thomas Berntsen como director deportivo en Sarpsborg, ha hecho que el equipo de Østfold haya pasado de ser un recién ascendido en 2013 a conseguir una medalla de bronce y jugar dos finales coperas cuatro años después, ambas con triste final. Siendo uno de los pocos equipos noruegos que llevan a cabo un laborioso scouting, consiguieron pescar a dos jóvenes jugadores que acaban de dar el salto a la liga belga.

Krepin Diatta (1999) ha sido la aparición de la temporada en el fútbol nórdico. Hacía dos años que hizo una prueba con el Molde sin éxito, pero la llegada hace doce meses desde la Oslo Football Academy de Dakar ha supuesto un cambio en la vida de este joven atacante todavía con físico por desarrollar. Comenzó a llamar la atención con Senegal U20 en la Copa África y el Mundial de la categoría, lo que no le dejó asentarse en el once del equipo noruego hasta verano. 

Con la pérdida de Trondsen, Sarpsborg rebajó en verano la cuota de posesión que ha terminó compensando con la velocidad de Diatta a la contra, eso le ha convertido en un jugador prácticamente imparable para los pesados defensores de Eliteserien que le han sufrido sobre todo cuando se acostaba a banda izquierda (jugando a pie cambiado), aunque se le ha podido ver en todas las posiciones del ataque. Y a pesar de jugar a una velocidad tan alta, no ha mostrado una elevada carencia en la toma de decisiones, lo que le ha permitido intervenir en 16 goles (8 goles y 8 asistencias) en los 27 partidos que ha jugado, aunque todavía deberá mejorar muchas facetas para convertirse en una referencia del fútbol africano. Tiempo tiene.

Por otro lado, la historia de Rosted (1994) es distinta a la de su ya ex-compañero. Natal de un barrio al norte de la capital, el central llegó a Sarpsborg hace tres años aunque su primer año fuese de aterrizaje en la élite del fútbol noruego. Alto, contundente y con un buen juego aéreo es el futuro central de la selección -con la que ha debutado- y el salto a un nivel superior le servirá para adquirir mayor habilidad con balón.


Anders Christiansen (Malmö > KAA Gent) & Erdal Rakip ( Malmö > Benfica)

A Malmö no le ha hecho falta alcanzar un nivel futbolístico demasiado elevado para conseguir el campeonato sueco, con el armazón de anteriores años ha sido suficiente aunque varias piezas han experimentado un crecimiento que les ha impulsado a ligas mayores. Anders Christiansen (1990) ha sido elegido el mejor jugador de Allsvenskan 2017, siendo el engranaje principal del equipo. Como mediocentro tenía un papel esencial tanto en fase ofensiva como defensiva. Junto a Lewicki, tenía libertad para soltarse de la línea de medios para asomar al área donde mostró su capacidad de llegada desde su primer día. Diestro, su buen golpeo le hizo encargado de sacar la mayor parte del balón parado del equipo. Tras su fallida experiencia en Verona, debería asentarse como un jugador importante con posibilidades de estar en el Mundial de Rusia con la selección danesa.


Y si AC incrementó sus prestaciones respecto a su primer año con los di blåe, Erdal Rakip (1996) es el jugador que más ha crecido. Al no tener sitio en la sala de máquinas de Malmö, salvo lesiones, el mediocentro tuvo que adecuarse a partir desde banda derecha para dejarle a Tinnerholm todo el carril mientras que buscaba recepcionar por dentro. En 2017, ha mejorado su acierto de cara a portería siendo un proyecto ilusionante y a coste cero para un Benfica que lo está buscando cederlo para que siga curtiéndose. Por que si en este último año ha incrementado sus habilidades ofensivas, las defensivas siempre han sido más llamativas siendo un jugador que aporta una cuota importante de trabajo sin balón. Un jugador que con solo 21 años, apunta alto.


Björn Sigurðarson (Molde > Rostov)

Hace varios años que comenzó a destacar en Lillestrøm un joven islandés con unas habilidades ofensivas y técnica que sobresalían para su altura, casi 1.90 mts. Este joven viajó a Wolverhampton, pero su falta de gol e intensidad para el fútbol inglés, le hizo deambular hasta encontrarse con Solskjaer en el Molde. En el Aker Stadium ha explotado de la mano del 5-4-1, que le ha permitido mejorar sus registros goleadores (16 goles) de manera brutal. Lo que seguro ha influido para que el Rostov, donde Karpin utiliza el mismo sistema, pagase una importante cantidad de dinero por él. Intercambiándose con Brustad entre la punta y banda derecha, es capaz recibir tanto por alto como al espacio. Ahora le falta demostrar que ha aprendido de su experiencia anterior en el extranjero.

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lunes, 25 de diciembre de 2017

Cuatro nombres del Skandinaviska Mästerskapen


Anualmente se reúnen los mejores equipos de Escandinavia -siendo puntillosos de Suecia, Dinamarca y Noruega- en categoría sub'19 para disputar el Skandinaviska Mästerskapen. Dos fines de semana donde el talento nórdico se muestra en parte, debido a la precocidad que reina en los clubes a la hora de confiar en los más jóvenes y que el pasado fin de semana proclamó a Esbjerg como nuevo campeón tras superar al de 2016 –Midtjylland- en la tanda de penaltis. En esas cuatro jornadas de competición estos son los nombres que más han llamado la atención en el Prioritet Serneke Arena de Göteborg.


 

Martin Egelund (99| Esbjerg)

Esbjerg fue el equipo más sólido -con Schultz (98) en la retaguardia- de principio a fin del campeonato dirigido por los hermanos Egelund desde la mediapunta. Sus entradas o salidas al campo repercutían directamente en la capacidad ofensiva de EfB. El hermano mayor, Martin (99) resultó fundamental para abrir el partidos ante Elfsborg y Stabaek que encaminaron el liderato de grupo demostrando una habilidad especial para el último pase, lo que unido a una destacable técnica de conducción del balón dejó destellos similares a Ødegaard en su debut con el Stromsgodset.

Martin todavía no ha debutado con ninguna selección danesa, algo de lo que sí ha podido disfrutar su hermano Patrick (2000) al que con unas habilidades similares, se le ha visto más cómodo en la finalización. Algo que también ha mostrado en la Youth League con dos goles frente a KäPa, campeón finlandés.  


Nicolai Madsen (00| Midtjylland)

Los equipos daneses fueron los dominantes del torneo, mostrando en su conjunto mas talento que los equipos de los otros paises. La movilidad e imaginación de EfB solo tuvo como rival a unos lobos que iban sobradamente servidos en el aspecto ofensivo. Con un 3-4-3 como el del primer equipo, destaco un director de juego con un físico imponente que acompañaba una tecnica diferencial. 

Desde el primer toque, un despeinado Madsen (00) surtió de balones al tridente ofensivo a la par que dominaba la fase defensiva. Internacional sub'19 con Dinamarca 


Emil Bohinen (99| Stabaek)

Stabaek, que acabó en quinta posición siendo uno de los equipos más vistosos del torneo. Con dos mediocentros (Börkeeit-Thorsved) altos, fuertes y con llegada consiguió empujar a los rivales en numerosas fases de los partidos hacía su campo hasta casi arrinconarlos aunque les faltó acierto en el remate. Ese planteamiento contó con una pieza con la que penetrar en las defensa rivales. Emil Bohinen (99), hijo del nuevo entrenador de Aalesunds, Lars. 

Desde el extremo izquierdo y con la pelota pegada al pie derecho en todo momento, lució una habilidad especial para superar rivales aunque pecase de individualista en numerosas ocasiones. Estas cualidades le han llevado a debutar con el primer equipo azul, además de ser parte de la última selección noruega en categoría sub'19.


Jack Lahne (01| Brommapojkarna)

Uno de los chicos más jóvenes del torneo fue también uno de los más llamativos del representante de la mejor academia sueca, la del Brommapojkarna. Lahne (01), extremo diestro de velocidad endiablada y de conducción cercana al pie, mostró el por qué ha llegado a debutar con el primer equipo. Desbordando desde cualquiera de las dos bandas y ayudando defensivamente al lateral colaboró a que BP terminase en cuarta posición. Internacional con Suecia U17 ha sido habitual en el equipo U21 de BP, participando en más de un gol por partido.

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lunes, 30 de octubre de 2017

Lord Nicklas ha vuelto

El retorno ganador del Rosenborg en Noruega ha coincidido con la presencia de un 9 goleador que ha marcado las diferencias. Desde que Rade Prica dejó de ver puerta, los títulos volaron fuera de Trondheim a la par que no se encontraba un recambio para el sueco. Pasaron nombres como Chibuike, Bille Nielsen, Bakenga o Malec hasta que en el verano de 2013 Alexander Søderlund llegó desde Haugesund. No tuvo un impacto inmediato, pero su explosión año y medio después sirvió para recuperar la tradición de celebrar ligas en el Lerkendal.

 Tras la marcha de Søderlund a Saint-Étienne, su sustituto volvió a llegar desde Rogaland aunque con unas características diferentes. Gytkjaer no era tan corpulento, impidiendo a su equipo jugar tan directo pero de cara a puerta parecía tener mayor precisión que su antecesor pese a anotar tres goles menos. Pero lo que ninguno consiguió fue que la fase de grupos volviese al norte de Noruega, por lo que se buscó una pieza diferencial que encajase con Helland, Jensen, etc…


Ahí es donde los caminos de Nicklas Bendtner y el Rosenborg se encontraron. El delantero danés había tenido que dar varios pasos atrás y el mejor contrato de Eliteserien le hizo tomar la decisión de embarcarse en la aventura noruega. 

Y hasta la fecha, su rendimiento ha ido acorde con la cantidad de goles conseguida. En un inicio lento, el punta danés apenas se involucraba en el juego del equipo pese a tener características para mediar tanto en el juego aéreo como con los pies, siendo más una cuestión de actitud que de aptitud ya que se quedaba lejos de los líderes en cuanto a disparos a portería por partido. Estadísticamente -a comienzos de agosto- el líder tenía una de las expectativas de goles más alta del campeonato (26.76) junto con Sarpsborg 08 (27.36) o Stabaek (23.04) que sí tenían delanteros como Mortensen o Omoijuanfo que marcaban diferencias, pero la tabla pero la tabla de goleadores decía otra cosa distinta. 

Fue entonces cuando llegó el mes de agosto y el camino del danés tomo la dirección correcta. La ausencia de Helland –el jugador con más peso en el ataque del equipo- y las críticas tras su fracaso de darle un plus al equipo en la previa de Champions le sirvieron para entrar en el juego del equipo. En Amsterdam mostró la carta de presentación de lo que podía ofrecer y su crecimiento desde entonces ha sido exponencial.

 

Una muestra del incremento de su influencia es que desde entonces es el cuarto jugador que más tira a puerta, lo que le ha permitido anotar alcanzar a Omoijuanfo en lo alto de la tabla de goleadores tras anotar el 52% de los goles del Rosenborg, una cuota que hasta entonces apenas alcanzaba el 18%. 

El jugador diferencial parece haber aterrizado con unos meses de retraso, pero todavía está en tiempo de alcanzar los números de sus predecesores y sobre todo de ser la pieza que se buscaba en Trondheim, para lo que tendrá tiempo de demostrarlo hasta 2019. Por ahora ha conseguido que un objetivo que parecía imposible a mitad de temporada, se volviese asequible a tres jornadas del final. 

(Estadísticas vía @KroneBall)
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lunes, 23 de octubre de 2017

Una estrella sin mucho brillo



Corría el año 2003 cuando el título de Allsvenskan cayó por segundo año consecutivo en el antiguo estadio olímpico de Estocolmo, la casa del Djurgårdens por aquel entonces. Los Blåränderna habían juntado a un puñado de jóvenes que no tardarían en triunfar por Europa y en el combinado nacional. Källström, Isaksson y un Elmander que estaba cedido por el Feyenoord aunque apenas tendría minutos. Ese fue un punto de inflexión en Suecia, en los años posteriores comenzaron a sucederse campeones sin que nadie consiguiese revalidar la corona hasta que llegó (volvió) el Malmö

En 2014, la marcha de Hamad a Bundesliga y la grave lesión de Molins fueron compensadas con la repatriación de Markus Rosenberg. Con él, los di blåe repitieron corona reinstalando una dinastía que solo el Norrköping ha discutido y que en 2017 ha vuelto a repetir título tras liderar la clasificación desde la segunda jornada. Lo que ha significado su vigésimo titulo de campeón sueco, es decir, su segunda estrella en el escudo.


Este Malmö no ha realizado una temporada especialmente brillante. El descalabro que sufrió en la Svenska Cupen con Allan Kuhn, dejó a Magnus Pehrsson con dos competiciones para una plantilla que tenía la mayor duda en reemplazar un perfil defensivo como Adu en el mediocampo. No fue necesario, el clásico 4-4-2 fue completado con un extremo con cualidades de mediocentro como Rakip –que dio un salto en cuanto a rendimiento ofensivo- y esas funciones recayeron en un Lewicki venido a menos. Pero manteniendo la estructura, consiguieron que los resultados no decayesen incluso con soluciones tan singulares como Yotún en el extremo zurdo. 

La eliminatoria de Champions League frente al Vardar coincidió con el peor momento de la temporada para la línea de medios azul. Frente al campeón macedonio, murió asfixiado por la presión de los rivales a AC-Lewicki para terminar sin ideas mientras Eikrem desaparecía de los planes de Pehrsson. 

Tras el verano, los jóvenes tiraron del equipo para que levantase la Allsvenskan sin problemas. Primero fueron los destellos de Mattias Svanberg (99) que entrando desde la banda pese a ser mediocentro le dio un al equipo nuevos bríos en los pocos minutos que tuvo. Y después, las caras nuevas -Sarfo (95) y Strandberg (96)- terminaron por completar un equipo que ha dado un paso atrás en cuanto a competitividad respecto a otras temporadas, pero que sigue mandando en Suecia de una manera que nadie había conseguido en los últimos 30 años. Ahora falta ver por donde discurre este nuevo Malmö en el que terminan contrato varias piezas fundamentales como Eikrem, Berget, Lewicki, Tinnerholm o Rakip.
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sábado, 7 de octubre de 2017

Cuando Mathias se quitó las cadenas

Tras su recta final en la pasada temporada colándose ‘in extremis’ en el Top-6, la temporada 2017-18 se presentaba en Farum como un proyecto tremendamente ilusionante. Hjulmand había conseguido asentar los principios futbolísticos que le diesen una entidad al club y con el consecuente peaje de la juventud, se esperaba un Nordsjælland ofensivo que debía lidiar con dos bajas importantes para proseguir su crecimiento. Tanto Lobotka como Ingvartsen habían volado a ligas mayores, pero los tigres tenían a su favor una de las academias más exitosas del fútbol europeo.


Con el caudal ofensivo que arrastra en cada partido, el equipo no tardó en encontrar los goles que se fueron con destino Genk en un recolocado Marcondes, ayudado por las dos flechas africanas en los costados. Pero más sorprendente fue ver cómo desde el primer partido, Mathias Jensen (1996) interpretaba el papel de Lobotka sin ningún tipo de complejos cuando en la temporada anterior parecía un jugador más tímido que a la sombra del eslovaco tenía un rol más defensivo en el mediocampo o incluso en banda durante el último Europeo U21.

Jensen, el que seguramente no tenga la habilidad que tenía Lobotka para mantener la posesión, tiene poco que envidiar al eslovaco en los demás aspectos. Técnicamente bastante bien dotado es el personaje principal en un equipo que ha instaurado que el balón es la prioridad. Ahí, es el responsable de trasladarlo desde la defensa hasta el ataque, algo que consigue realizar con mucha personalidad y acierto mediante pases tanto largos como cortos, añadiendo una potente llegada al área que le ha valido para anotar cuatro goles en el inicio de temporada con disparos realizados con ambas piernas. Ese buen golpeo le ha hecho responsable del balón parado del equipo y ser hasta la fecha, el mejor jugador de Superligaen junto a Marcondes.

En la sub’21 danesa, con el mismo rol en el 3-4-3 de FCN, también ha conseguido asentarse tras el paso de la competencia (Vigen, Nørgaard…etc.) a categoría superior y sin la necesidad de colocarle con un mediocentro de características defensivas específicas parece que puede ser uno de los jugadores daneses más importantes en el futuro. 

El protagonismo de Jensen en Dinamarca acaba de comenzar, pero en el primer tramo de la temporada donde su equipo ha necesitado un director, no ha dudado en ser el actor adecuado para representar un papel que parece adecuarse a sus características. Por delante, tiene un reto fantástico, seguir dirigiendo mientras crece en el equipo más estimulante del norte de Europa.
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viernes, 14 de julio de 2017

Recuperar la grandeza

El tiempo pasa inexorablemente. No hace tanto, concretamente 6 años, que Ole Gunnar Solskjaer firmó su regreso como entrenador a Molde para convertirse en la pieza clave que modernizaría el club por completo y le daría dos de sus tres títulos de campeón noruego. Pero aunque Skullerud logró estirar el chicle la temporada posteriormente a su marcha, en el Aker Stadium nunca han vuelto a tener un equipo tan sólido como aquel, pese a lo que le costaba iniciar las temporadas. Con su regreso a finales de 2015, en Molde se ilusionaron con volver a vivir las noches de gloria que pese a estar tan cerca en el tiempo, la realidad las colocaba tan lejanas. Pero todo lleva su tiempo, como les demostró un 2016 con más sombras que luces.


Quizás por eso, ha decidido comenzar por darle una entidad a su Molde para crecer a partir de un punto de apoyo. Y ese punto de apoyo es una fortaleza defensiva que no encontró durante toda la temporada pasada. Para ello, hace un mes que cambió el clásico 4-4-2 por una defensa con tres centrales y dos carrileros que le ha permitido reducir el número de tiros concedidos y goles encajados de manera considerable pese a no contar con las piezas más adecuadas. Un esquema que lleva la marca de Mark Dempsey -compañero de banquillo de Solskjaer en varios banquillos- que regresó a Molde en invierno tras dar un salto de calidad con Haugesund durante la pasada temporada.

El cambio más considerable de esta modificación ha sido en la posición de Babacar Sarr, que se ha retrasado desde la medular al centro de la defensa, lo que le ha servido para realzar cualidades de fuerza y colocación a la par que tapaba las carencias con el balón del senegalés. Formando una fornida zaga junto a Gabrielsen y Toivio que con la presión baja que practica su equipo se sienten como peces en el agua con unicamente distancias cortas que defender.

Justo lo contrario que ha sucedido en el carril zurdo, donde la marcha de Per Egil Flo ha dejado un hueco que sigue sin llenarse a pesar de las muchas probaturas. Aunque en este punto merece una mención la polivalencia de un centro del campo bastante efectivo para lanzar a los delanteros y tan joven como moldeable, que está haciendo lo posible por ocultar esa carencia junto a Ole Martin Rindarøy (hermano pequeño de Knut Olav).

Pero las buenas noticias vuelven cuando se habla de la parte ofensiva, la única que vive en campo contrario en la disposición de Solskjaer. Sin una referencia en punta, los retornos de a Noruega de Björn Sigurðarson y Fredrik Brustad han servido para  observar su progresión en el extranjero. Ambos son delanteros felices de recibir al espacio, sin que nada ni nadie este todo el rato pendiente de ellos. De correr y entrar en el área como un tropel que en el caso del islandés, le ha servido para sumar cinco goles en los cuatro partidos disputados con dicha formación. Un perfil al que se adapta también Sander Svendsen

Por ahora son solo 10 puntos en las últimas cuatro jornadas -incluyendo una lección futbolística en el último derby de Møre og Romsdal-, pero perfectamente podría ser el punto de inflexión para un Molde que busca un discurso para volver a ser grande.

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viernes, 30 de junio de 2017

Un examen muy complejo

Tras las semifinales de hace dos años, los daneses repetían presencia en la fase final del Europeo sub’21 con una generación menos potente que la de aquel entonces. Vestegaard y Andreas Christensen (con edad para repetir) no habían encontrado sucesores que estuviesen a su altura, mientras que la selección absoluta se había encargado de privarles de piezas como Durmisi, Sisto o Dolberg. Y es que del equipo que se presentó en 2015, volvieron Vigen Christensen, Banggaard y Nørgaard aunque ninguno fue titular en tierras checas.

Pero pese a todo, completaron una fase de clasificación casi perfecta donde solo se dejaron un empate frente a Gales. Algo que les haría evitar el bombo 4 del que, por desgracia, coincidieron con su integrante más potente, Italia. A lo que se sumarían alemanes y checos, convirtiéndolo en el más complicado del torneo. 


Italia 2-0 Dinamarca

Sorprendió Niels Frederiksen con su primera alineación al colocar una banda zurda con Rasmussen y Børsting. Asi, los daneses comenzaron tratando de controlar a un rival italiano que quería la pelota y presionaba fuertemente tras pérdida para recuperarla, algo que anulaba por completo la capacidad creativa de un equipo que solo se acercaba a Donnarumma cuando Hjulsager emprendía alguna aventura en solitario con utópico final.

Fue al poco de comenzar el segundo tiempo cuando los italianos lograron atravesar las dos líneas de cuatro rivales para que Pellegrini aprovechase un despeje al centro de Maxsø para abrir el marcador con un gol que cambiaría por completo las estrategias. Ya que mientras Di Biagio optaba por replegar y correr, los daneses mostraron sus carencias con un ataque lento y desafortunado con balón que solo fue capaz de disparar una vez a la portería rival antes de que Petagna cerrase el partido. No hubo ni rastro de Ingvartsen y los cambios no aportaron nada que no estuviese sobre el césped. 


Alemania 3-0 Dinamarca

En la segunda jornada, con la amenaza de la eliminación en caso de derrota, los daneses contaron con un equipo más habitual que cambiaría de lado a Hjulsager para dar entrada a Casper Nielsen, mientras que Blåbjerg ocuparía el lateral que tantos problemas había dado en la primera jornada. Aunque para su desgracia el guión no cambió respecto al primer día, el rival tenía la pelota y se acercaba a la meta rival por fuera, con las incorporaciones de Toljan y los slaloms interiores de Gnabry, imposibilitando que Dinamarca tuviese una cuota minimamente importante de balón.
 
Hjulsager seguía siendo la única herramienta que lograba sobrepasar a su par en ataque, aunque esta vez la presencia de Nørgaard en la zona central daba algo más de estabilidad.

Pero estos pocos argumentos no sirvieron para sostener a un equipo que se termino rindiendo a la obviedad con el paso de los minutos. Fue en el segundo tiempo donde las diferencias se incrementaron y dieron a los alemanes una victoria que podría haber sido más abultada si no llega a aparecer Højbjerg con una serie de paradas que evitaron la goleada pero no la eliminación.


Dinamarca 4-1 República Checa

Sin opciones de clasificarse para semifinales, Dinamarca se presentó como un equipo mucho más reconocible frente a unos checos que necesitaban vencer y que Italia hiciese lo propio con Alemania. Con un delantero relevante como Zohore y el crecimiento de Nørgaard, que desde el primer momento se hizo con el control del partido, algo que no habían podido hacer en los dos partidos anteriores, los daneses conseguían acercarse a la portería rival constantemente y pese a Schick igualase rápidamente el gol de Lucas Andersen –que por momento parecía un jugador consistente- la presencia en ataque de un delantero capaz de retener la pelota, combinar con los compañeros e incluso vencer a los defensa hizo que el partido tuviese aroma danés constantemente.

En la segunda parte, la apuesta checa por el todo o nada consiguió volver a empatar pero la presencia de Zohore, unida a el buen partido de “Mini” Pedersen en el lateral zurdo, fue demasiado para unos checos que terminaron como colistas tras el único partido destacable de Dinamarca en la Euro.



La participación danesa ha estado marcada por un grupo de una complicidad mayúscula. Pero bien es cierto que las pinceladas positivas que había dejado en un amistoso frente a España, no se vieron frente a italianos y daneses que quitándole el balón, consiguieron empequeñecer a un equipo mucho más lento y torpe con balón en la línea defensiva que ha visto como su entrenador cambiaba constantemente las piezas (usando hasta cinco laterales distintos) sin que diesen resultado hasta que bajó la exigencia del rival.

No parece que en esta generación haya tantas piezas aprovechables para la absoluta como se intuía hace unos meses, pero es evidente que el talento danés sigue siendo superior al del resto de países nórdicos.





Jeppe Højbjerg (1995 | Esbjerg) 

El portero se intuía como uno de los posibles tapados antes del torneo y ha demostrado tener potencial para retos mayores que los que ha tenido hasta la fecha en Superligaen. Vital para evitar resultados sonrojantes en las dos primeras jornadas (a pesar de encajar 5 goles), también fue importante durante la última fecha para evitar que los checos creyesen en una posible remontada. Guardameta de envergadura con unos buenas reflejos y dominio del juego aéreo no parece ser adecuado para un equipo que ha descendido a 1.div, por lo que será uno de los integrantes del equipo que cambien de equipo con casi toda seguridad.


Christian Nørgaard (1994 | Brøndby)

Ha ido creciendo durante el torneo en la medida que su equipo ha podido tener el balón. Mediocentro posicional que puede tener alguna carencia defensiva, algo que un equipo tan ofensivo como Brøndby le está haciendo pulir a marchas forzadas, mientras que a la hora de tener el balón ha sido un apoyo constante con multitud de combinaciones al primer toque.


 
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