El equipo más jóven de Europa

martes, 22 de noviembre de 2016

Como es habitual en el fútbol danés, Nordsjælland nació a comienzos de los años 90 de la unión de dos clubs del norte de la capital, con el nombre de la ciudad que lo recepcionaría, Farum. Aunque no sería hasta 2003 donde una compañía del controvertido alcalde –AKP Holding- renombró al club en honor a la zona que se ubicaba el club, al norte de la isla de Zealand.

Ya con su nomenclatura actual, el club iría ganando peso en la liga danesa hasta proclamarse doble campeón copero y levantar la primera Superligaen de su historia en 2012. El club no encajó demasiado bien el éxito y los problemas económicos comenzaron a aparecer hasta el punto de que las estrellas que le habían hecho tocar el cielo no pudieron ser reemplazadas para seguir peleando por los títulos.


En diciembre del año pasado se hizo oficial el último paso que ha terminado de convertir a Nordsjælland en un club totalmente distinto. El grupo empresarial “The Pathways Group”, fundador de la academia de fútbol africano Right to Dream, anunciaba que entraba a formar parte de la dirección del club danés, transformándolo en una academia que competía con los mejores equipos de Dinamarca, además de recuperar al entrenador que les hizo campeones, Kasper Hjulmand. Esta política ha permitido a la joya de la corona -Emre Mor- dar el salto a la Bundesliga con solo 13 partidos disputados y esta temporada, ser el equipo más joven de Europa con una media de 22,14 años en lo que llevamos de temporada.

La plantilla de los tigres salvajes está repleta de juventud, contando con 18 jugadores internacionales en las inferiores de diferentes países, que se complementa con unos pocos jugadores más experimentados que un comienzo de temporada complicado les otorgó la etiqueta de necesarios.

El mediocentro eslovaco Stanislav Lobotka (94), el úico internacional absoluto, es su proyecto más consistente. Proveniente de la cantera del Ajax, no posee un gran físico pero resulta complicado quitarle el balón y sobre todo tiene una gran facilidad para encontrar líneas de pase que alivien la presión rival. Lleva la responsabilidad creativa del equipo y desde el primer momento se ha desmarcado como una pieza a seguir. Al igual que Marcus Ingvartsen (96), delantero de la sub'21 danesa que ha terminado explotando está temporada beneficiado por la llegada de Ernest Asante (88), lo que le ha acercado al área y le ha permitido mostrar todo un repertorio de remates que van desde una habilidosa zurda a un juego aéreo cimentado en su casi 1,90 de altura. 

Junto a ellos, el futuro de la portería islandesa, Runar Runarsson (95), ha desempeñado un buen papel, pero sus inseguridades en el juego aéreo unido a la llegada del interacional U20 neerlandés, Indy Groothuizen (96), le tienen en un periodo donde deberá volver a demostrar ser el portero titular. Y, por último, otro danés como Emiliano Marcondes (95) que no responde al prototipo de jugador nórdico. Su sangre brasileña tiene más influencia en su papel como mediapunta o interior con constante presencia al borde del área dónde echar a volar la imaginación.

Así pues, en Farum tienen materia prima para llevar a cabo un proyecto interesante y que, junto a Midtjylland, está poniendo en el mapa las academias danesas como unas de las más competitivas de Europa al complementarse con la potencia africana mediante colaboraciones con el continente negro que benefician a ambas partes por igual.

Los nombres de la Veikkausliiga 2016

miércoles, 26 de octubre de 2016

Con los equipos de Turku echando el cierre a la temporada mientras pelean por la última plaza libre en la próxima Veikkausliiga, es turno de echar la vista atrás para sacar las conclusiones que han llevado a los sueco-fineses de IFK Mariehamn a levantar su primera liga por delante de los dos favoritos que pagaron su irregularidad frente a un conjunto rocoso atrás y con varios sprinters en ataque que han juntado su potencial para, al fin, competir igual de bien en casa que lejos de las islas Åland.


Así pues, estos han sido los once nombresde la temporada en territorio finlandés:


  • Walter Viitala (1992, IFK Mariehamn)
Ha sido el portero menos goleado del campeonato. Una de las claves del buen rendimiento defensivo del campeón. Todavía le queda camino por recorrer.

  • Albin Granlund (1989, IFK Mariehamn)
     
El lateral de Parainen ha sido una de las sorpresas agradables de la temporada hasta el punto de recibir la llamada de Hans Backe. Beneficiado por la inercia positiva del equipo.

  • Jani Lyyski (1983, IFK Mariehamn)
    Central de altura y capitán del campeón ha sido el bastión defensivo del equipo. Inabordable con el equipo replegado ha encontrado en la última evolución del equipo el hábitat perfecto para minimizar sus carencias.


    • Babacar Diallo (1989, KuPS)
    Central-lateral potente físicamente que ha tomado el testigo de otros defensores africanos como Obilor o Gogua. Su potencia le hace superior a la mayoría de atacantes del campeonato.

    • Mika Väyrynen (1981, HIFK)
    Quizás sea injusto incluir en el XI de la temporada a un jugador que aterrizaba en el segundo equipo de Helsinki allá por agosto. Pero HIFK pasó a ser un equipo mucho más competitivo en la segunda parte de la temporada (5º) cuando tuvo alguien al mando del timón. Consiguiendo la salvación otro año más.

    • Mikael Soisalo (1998, Ilves)
    A comienzo de temporada, Jasse Tuominen (95 | Lahti) parecía acaparar todos los focos que apuntaban a la apuesta joven que más destacaría durante la temporada, algo que el extremo se ha encargado de terminar por contrarrestar.

    • Pyry Soiri (1994, VPS)
    Clave en la recuperación del equipo de Vaasa que aparcó la pelea por el descenso de la temporada anterior para vivir en la zona medio alta. Desde el extremo zurdo, jugando a pierna cambiada, es todavía joven para poder saltar a una liga de mayor peso.

    • Emile Paul Tendeng (1992, Ilves)
    El principal argumento de los linces de Tampere ha sido este mediapunta senegalés que se ha caracterizado por romper las defensa con rápidas conducciones interiores. Gran aparición en su vuelta al continente europeo. Rápido pero débil físicamente, algo que no le ha penalizado en la débil Veikkausliiga.

    • Billy Ions (1994, PS Kemi/SJK)
    El mediapunta inglés fue el mejor en Ykönnen 2015 ascendiendo con PS Kemi. Una vez en Veikkausliiga el nivel no decreció y el SJK le firmó cuando repetir título parecía una quimera. Uno de los culpables de activar al campeón para rozar el bicampeonato. Se incorpora al área con fuerza y una técnica decente que seguramente le permitiría volver a su país a una categoría profesional.

    • Alfredo Morelos (1996, HJK)
    El único pilar del gigante finés que no se ha lesionado. Sostuvo al equipo en la pelea por el título cuando más lo necesito pero terminó por ser insuficiente. El colombiano ha demostrado tener condiciones sobresalientes en Veikkausliiga tanto dentro como fuera del área.

    • Roope Riski (1990, SJK)
    La explosión definitiva del hermano pequeño de Riku ha llegado cuando, al fin, jugó como referencia de un equipo tremendamente potente en ataque. Añadió a su entrada desde banda un remate que terminó siendo el más eficaz del país.





    Seguramente otros como Njazi Kuqi –pese a su sanción- Atom o Taylor (nombrado rey de Laponia desde la salida de Kokko), merezcan un reconocimiento pero sobre todo es Dever Orgill, el brazo ejecutor del campeón quien este más cerca de un sitio en el once de un año que tardarán en olvidar en Mariehamn.

    En clave danesa

    miércoles, 28 de septiembre de 2016

    Hubo un tiempo, no muy lejano, donde se respetaba el Lerkendal Stadion en toda Europa. Porto, Real Madrid o Benfica fueron alguno de los equipos que salieron derrotados de Trondheim durante la época dorada del Rosenborg de la que formaba parte Kåre Ingebrigtsen –actual entrenador- y que ha conseguido rehabilitar esa sensación de equipo temible, aunque por el momento solo dentro de las fronteras más nórdicas donde vuelve a reinar sin discusión.
     

    Con el bloque que fue campeón en 2015, en Rosenborg han conseguido no ser víctima del éxito que supuso ser campeón y de cómo en Saint-Étienne dieron cuenta de su calidad firmando al cerebro -Ole Selnaes- y brazo ejecutor –Alexander Soderlund- el pasado enero. Del joven mediocentro había sustituto antes de que éste volase al macizo central francés, precisamente de esa misma liga había regresado a Noruega un Anders Konradsen sin la misma capacidad para hacer circular el balón, pero que ha complementado un mediocampo que empuja a su rival hacia su propia portería con las incorporación de de Midtsjo y, especialmente, Mike Jensen. Siendo el interior diestro la pieza más importante hasta recuperar su status como internacional danés y seguramente convertirse en el mejor jugador de la Tippeligaen 2016.

    La otra pieza clave llegó desde Haugesund aunque también procedía de tierras danesas. Christian Gytkjær había seguido el camino de Soderlund dándose a conocer en el equipo de Rogaland para confirmarse como máximo goleador pese a ser dos perfiles totalmente distintos. Mientras que el noruego es un delantero corpulento y relativamente torpe, el actual 9 del RBK es un delantero de área pero mucho más habilidoso y mejor finalizador pese a no alcanzar todavía las cifras goleadoras de su antecesor.

    Este año los pilares del Rosenborg hablan danés, algo que con la renovación de Jensen podrían significar que regresase el total dominio del fútbol noruego al Lerkendal durante unos años. Por lo pronto están a dos partidos de repetir el doblete de 2015.

    12 años después

    martes, 20 de septiembre de 2016

    Todo empezó un 19 de septiembre de 2004. Ese día, un club al sur de Reykjavík conquistaba su primera liga en Islandia y desde entonces solo los dos principales clubs de la capital (KR y Valur), conjuntamente a las sorpresas de Breiðablik en 2010 y Stjarnan cuatro años después, han sido los únicos capaces de romper la hegemonía de la tercera ciudad del país. Y es que 2016 ha traído los mismo campeones que el año anterior en suelo islandés, en una liga dónde la parte alta ha tenido más invitados que en años anteriores, aunque solo FH se ha mostrado suficientemente solido como para ser candidato a un título que suma el octavo en los últimos 12 años.



    No cambiaron, siendo ese su principal argumento para repetir entorchado, en Hafnarfjörður durante el mercado invernal. Unicamente fortalecieron la zona de atrás con el portero feroés Gunnar Nielsen (ex-Manchester City). Dejando la columna vertebral Doumbia-Pálsson-Gudnason-Lennon impoluta para mantener ese equipo con defensa físicamente potente y un ataque veloz que ve crecer poco a poco a Kristján Flóki Finnbogason (95) en la zona de tres-cuartos, cuando todos esperaban un punta.

    Por detrás de los chicos de Heimir Gudjonsson han ido envidando diferentes candidatos a los que el tiempo y la solidez Fhingar fue descartando con el paso de los partidos. Primero fue Stjarnan el que amenazaría con volver a pelear por el título después de un año sabático, pero sin Olafur Finsen (92) -lesionado gravemente-, le faltó una pieza con la que marcar diferencias arriba. Llegándola a firmar en verano con un Holmbert Aron Fridjonsson (93) desmotivado y, tal vez, pasado de peso, pero que ha dado muestras de recuperación en los pocos meses que ha pasado en Garðabær.

    Después fue un vistoso Fjölnir quién llamó con un torrente ofensivo que tenía sus piezas claves en dos extremos con salida para dentro como Martin Lund y Birnir Snaer Ingason (96), que conectaban con dos delanteros peleones como Marcus Solberg y Thórir Gudjónsson (91) pero su fortaleza encontró un problema en la zona defensiva por donde se le fueron partidos claves ante rivales directos.

    Al final, el candidato más firme ha sido Breiðablik que con una defensa expeditiva encontró en el regreso de Árni Vilhjálmsson (94) a la pieza perfecta para penetrar en la defensa rival, consiguiendo 6 goles y 4 asistencias en 10 partidos aunque han resultado insuficientes para detener al actual gigante de la Úrvalsdeild. Un gigante que justo 12 años después de levantar su primera liga, consigue la octava demostrando que le queda cuerda para rato.

    El comienzo de la transición

    jueves, 8 de septiembre de 2016

    Comenzaba una nueva era en la selección sueca tras una Eurocopa decepcionante. No solo la presencia de Janne Andersson daba muestras del nuevo ciclo, sino la falta de tres estandartes del fútbol sueco como Ibrahimovic, Källström e Isakasson que esperaban ser sustituidos con la columna vertebral del equipo campeón del último Europeo U21 y varias piezas del Norrköping campeón.

    Suecia 1-1 Paises Bajos

    Ante otra selección sumida en una profunda renovación, que llegó a pagar el peaje de no estar en la gran cita del pasado verano, los suecos hicieron hasta seis cambios en un once donde solo se reconocía la parte defensiva. Fransson fue el encargado junto a Hiljemark de mover a un equipo que sujetado en un costado por otro mediocentro como Rohdén temía hacer aguas que en los primeros minutos llegaba a la espalda de Lustig, cuando Klaassen aprovechaba el hueco que dejaba Sneijder al retrasarse para conseguir ventajas que terminaba deshaciendo un inspirado Olsen.

    La posesión era enteramente visitante y con Janssen colaborando en el juego parecía cuestión de tiempo que los suecos encajasen primero, pero en cuestión de sacrificio defensivo es una selección que tiene altas dosis y experiencia desde categorías inferiores, por lo que pese a no aparecer por las inmediaciones de Zoet todo parecía estar controlado siempre y cuando el principal argumento del rival fuese centros desde los costados. Ese control dió la oportunidad a Forsberg de mostrar sus arrancadas interiores desde el costado zurdo para conseguir enlazar con una pareja de delanteros sin ninguna química que justo antes del descanso, en la primera ocasión que tuvo, abrió el marcador al aprovechar una indecisión de Strootman.

    La nueva Suecia no comenzaba con las mejores sensaciones en el campo, pero pese a todo vencía a una oranje que demostraba estar un paso por delante pero pecaba de falta de pegada. En el segundo tiempo, las combinaciones interiores neerlandesas comenzaron a aparecer con más facilidad, lo que unido a la inclusión de un doble punta por parte de Blind arrinconó totalmente a unos locales que terminaron por ceder el empate a falta de veinte minutos. En la recta final, ninguno de los dos entrenadores consiguió darle una marcha más a su equipo para que desnivelase el partido, por lo que el empate final mostró que ambas tienen trabajo por delante para volver a ser competitivas a nivel europeo tal y como demostró que ambos goles llegasen por medio de miembros de la generación que intentan sustituir.

    Un punto por inercia

    Volvía la sensación de la última Eurocopa con una lista continuísta a pesar de que Lagerbäck había dejado la batuta, al fin en solitario, a Hallgrímsson. Entraba Kjartasson -recién traspasado al Maccabi Tel Aviv- por un Guðjohnsen dando sus últimos retazos en la India, mientras que Eyjólfsson hacía lo propio por Hermansson. Aunque en ambos casos se trataban de piezas de recambio.

    Ucrania 1-1 Islandia

    Una lesión en la rodilla izquierda de Sigþórsson impidió que Islandia repitiese el once inicial que sacó en los cinco partidos de la pasada Eurocopa. En su lugar, Finnbogason fue la pareja de Bödvarsson para visitar un Olimpiyskiy vacío por la sanción por racismo que la UEFA aplicó a los ucranianos.

    Y precisamente esa novedad fue la que consiguió marcar diferencias en el inicio del partido, cuando el delantero del Augsburg mostró que tiene unas cualidades diferentes a Sigþórsson pero igualmente eficaces. La espalda de Kucher fue castigada tres veces en los primeros veinte minutos, consiguiendo abrir el marcador y que el central del Shakhtar fuese amonestado. Pero con la desventaja, Yarmolenko comenzó a pedir la pelota para que el partido cambiase de campo y la portería amenazada fuese la islandesa. Aunque el principal problema de los locales radicaba en la falta de presencia en un área fuertemente defendida por dos torres que despejaban sin problemas los centros rivales y solo parecían sufrir con los tiros lejanos de Rakitsky. Así fue como antes del descanso, un mal despeje de Halldórsson fue aprovechado por Yarmolenko para igualar un partido que se fue en tablas al descanso.

    En el segundo tiempo, la fase ofensiva islandesa desapareció por completo al no conseguir ganar ninguno de los balones largos enviados a una pareja de delanteros superada y sin el jugador adecuado para ello, que tuvo que redoblar esfuerzos cuando Shevchenko decidió meter en el campo a un delantero puro. Arrinconados y sin que Hallgrímsson reaccionase, los islandeses achicaron agua de manera solida hasta que un Traustason recién incorporado trabó a Butko dentro del área a falta de cinco minutos. El penalti fue mandado al poste por Konoplyanka, lo que unido a la entrada de Hallfredsson niveló el partido abortando el arreón final de unos locales que estuvieron mucho más cerca de los tres puntos pero, como en la Eurocopa, terminaron defraudando.

    Así, Islandia queda empatado con los otros cinco integrantes del grupo con un punto debido a los tres empates que croatas, turcos, finlandeses y kosovares consiguieron en el que se presenta como uno de los grupos más igualados de la fase de clasificación para Rusia 2018.

    Un objetivo inabordable

    domingo, 3 de julio de 2016

    Francia 5-2 Islandia

    Parecía evidente que el límite de este grupo de 23 islandeses se acercaba peligrosamente según avanzaba la competición. La primera participación en una fase final, superar un complicado grupo y dejar en la cuneta a los ingleses eran gestas suficientemente grandes para alabarlos, pero enfrentarse a Francia -en su casa- seguramente era una meta demasiado complicada para un equipo que pese a recibir una somanta de golpes inicial, no ha doblado la rodilla hasta que el neerlandés Kuipers ha pitado un final que se recordará como algo histórico entre un pequeño país en el norte de Europa.

    Y es que Francia planteó el partido de tal forma que no dió opciones al once islandés que Hallgrimsson & Lägerback han conseguido que Europa recite casi de memoria. No tardó en verse cómo los de Deschamps tendían una trampa a la salida de balón rival, dejando el esférico  los islandeses para que sus centrales avanzasen unos metros mientras que ejercían la presión al resto del equipo, propiciando innumerables perdidas que encontraban a Islandia como nadie había conseguido hacerlo hasta la fecha, con metros para correr a su espalda.

    La lección de fuerza (contrarrestando el punto fuerte rival), rapidez y precisión francesa desembocó en tal desbarajuste en la defensa islandesa que en ningún momento pudo juntarse para intentar detener a un rival desatado que se fue con cuatro goles de ventaja a un descanso del que Arnason, principal damnificado por su escasa velocidad, no regresaría.

    La bonita historia islandesa estaba finiquitada, pero lejos de rendirse los islandeses prosiguieron intentándolo con sus armas. El saque de banda de Gunnarsson y centros laterales ante un rival que no tenía ningún interés en permitirles hacer el partido que hasta la fecha siempre habían ganado, es decir, cerrarse para buscar a Sigthórsson en largo.

    El propio delantero del Nantes y Bjarnason (Birkir) maquillaron un resultado que mostró las carencias de todo su equipo, pero que ha conseguido que todo el continente sienta un profundo respeto por ellos. Solo les queda no plantarse e intentar la próxima incursión entre los grandes del fútbol en el Mundial 2018, que para ellos empieza dentro de dos meses en Kiev.