Retorno confirmado

lunes, 27 de mayo de 2013

No hace mucho, con motivo del apasionante Göteborg-Malmö, recordamos en una entrada, las victorias de los dos equipos más grandes de Suecia. Por suerte para los tradicionales, este fin de semana se ha confirmado que los Blåvitt deben ser tenidos en cuenta para la Allsvenskan, tras aumentar su palmarés con una Svenska Cupen tras cinco años en blanco.


Se presentaba una final de copa, en el moderno Friends Arena, demasiado desigual a priori. En un lado del cuadrilátero, un Djurgården que desde su doblete de 2005 no levanta cabeza, habiendo sido el colista de Allsvenskan en buena parte de lo que se lleva de temporada, mientras que en el otro lado un rejuvenecido Göteborg con una generación ilusionante comandada por Tobias Hysén, miembro del gran Blåränderna del primer lustro de siglo XXI. Algo tan desigualado no parecía que nos dejase una final demasiados disputada, sobre todo porque a los cinco minutos se confirmaban los peores presagios para los que deseaban ver una final entretenida.

Un pase en profundidad atravesaba la zaga del Djurgården con Söder, y aunque Høie consiguió detener el primer tiro, no pudo con el rechace que un cazagoles como Hysén supo meter a la cazuela. Por suerte, los hombres de Per-Mathias Høgmo se olvidaron de los problemas en la competición liguera para subirse al carro de la final con la velocidad de Jawo, que hizo las veces de estrella del equipo ante la mala puntería de Fejzullahu. Las ocasiones cada vez eran más claras, pero la mirilla estaba desviada, hasta que en el comienzo del segundo tiempo un corner al segundo palo conectó con la cabeza de Amartey para igualar la contienda. Se hacia justicia.

En ese momento el Göteborg intento recuperar un mando que había cedido descaradamente a su rival, encontrándose con dificultades que por momentos se hacían muy peligrosas con los contragolpes rivales. Pero ni uno ni otro consiguieron redondear la faena. En la prórroga las ocasiones brillaron por su ausencia, hasta que en la recta final el Göteborg se dio cuenta que en los penaltis podía escapárseles un título que debía ser suyo, pero que curiosamente un gol a favor tan tempranero había dificultado. Pero entre los postes y Høie llevaron el partido a los penaltis.

Desde los once metros, el Djurgården exhibió unos lanzadores pésimos, regalando la gloria al Göteborg que entre los disturbios post partido pudo celebrar su sexta Svenska Cupen a la par que el entrenador rival, Per-Mathias Høgmo, perdía su segunda final de copa en apenas seis meses. La primera, en Noruega con el Tromsø ante el modesto Hødd y ahora esta. Y para mayor desdicha, ambas en penaltis.

Algo no tan sorprendente

sábado, 25 de mayo de 2013

No hace tanto que todo eran sonrisas en el Aker Stadion, el Molde acababa de levantar su segundo título de Tippeligaen, y tras conseguir mantener a Solskjaer en el banquillo ante las embestidas de algunos equipos ingleses, comenzaba la tercera campaña con las mismas sensaciones que las dos anteriores. Alguna derrota inesperada que se esperaba saldar con una remontada tras el primer mes de competición, pero eso no esta sucediendo y la situación es preocupante cuando ha transcurrido un tercio de campeonato.


Cuando el Molde cayó en el primer partido de la temporada en Stavanger, los comentarios fueron los mismos que las dos anteriores temporadas (aunque en la primera no se esperase ganar el título), al equipo de Solskjaer le costaba arrancar y aunque ese encuentro dejó algunos hechos preocupantes como la fragilidad defensiva que exhibieron, todos confiaban en que tarde o temprano el campeón retomase el vuelo para que Godset y Rosenborg, que comenzaron como un tiro, no se les escapasen.

Pero a diferencia de otros años, en el Aker se veía un equipo sin las ideas claras que también sucumbía ante rivales de escasa entidad como Sogndal, lo que comenzó a preocupar. Tuvo que ser la visita del Haugesund (1-5) la que hiciese saltar todas las alarmas, dejando casi sin valor única victoria que habían conseguido hasta la fecha, en el derby ante el Aalesund.

Y es que la marcha de Forren a Southampton, donde por cierto no ha llegado a debutar con el primer equipo, esta haciendo mucho daño a la zaga. Pero no ha sido lo único. Su reemplazo, Joona Toivio, no consigue encontrarle el punto a la competición pero el gran problema han sido las lesiones que no han dejado a Ole alinear a una pareja de centrales durante más de 180 minutos. Durante los once partidos que se llevan, las combinaciones con Toivio, Steenslid, Hovland, Vatshaug e incluso Hestad se han ido sucediendo sin la más mínima continuidad, lo que unido a la consabida lesión de Pettersen (Nyland y Sóderberg tampoco están aportando serenidad), derivaron en una parte trasera totalmente inestable donde los laterales siguen siendo el punto aún más débil otro año más.

Otro de los problemas del Molde esta en la delantera, Chima Chukwu no es Angan ni Pape Diouf, el delantero nigeriano exhibe la potencia de los otros dos pero a la hora de encarar la portería rival el desacierto es más que evidente (un gol en 11 partidos), algo en lo que no ayuda el finlandés Dalla Valle, desaparecido en combate. Por lo que tras el desastre anteriormente comentado deja un equipo en el que solo Eikrem esta rindiendo, tampoco de manera especialmente brillante, y que “sobrevive” a cinco puntos de la salvación. Situación de la que saldrá, pero que no debe sorprender si se analiza en profundidad.

Crecimiento constante

jueves, 9 de mayo de 2013

Esta tarde se jugaba la final de la DBU Pokalen en el Parken de Copenhague, delante de más de 26.000 almas que repetían la misma final que hace siete años. En esa ocasión el Randers se llevó el gato al agua en la prórroga, dejando al Esbjerg con la miel en los labios, como le sucedería dos años después contra el Brøndby.


Pero ha llovido mucho desde entonces, tanto que tanto a Esbjerg como a Randers les ha dado tiempo a visitar las catacumbas de la 1.División danesa en 2011-12, pero como no hay mal que por bien no venga, esa caída les ha servido para tomar tal impulso que han conseguido plantarse en una final en el año de su regreso a Superligaen. Y ambos con un puñado de jugadores jóvenes que destacan en todas las líneas del equipo mezclados con la experiencia necesaria para olvidar los apuros pasados.

El partido fue más intenso que vistoso, con ambos equipos más preocupados de neutralizar las armas ajenas, fundamentalmente los extremos rivales, que de crear peligro. Por lo que se llego al descanso sin goles y con pocas ocasiones. Pero al poco de comenzar la segunda parte, un corner fue despejado para que Braithwaite, un joven delantero de aspecto excéntrico y movimientos veloces lo recogiese en la otra banda, poniendo el centro en la cabeza de Toutouh que anotó el único gol del partido. El Esbjerg era el encargado de pegar primero y eso que apenas habían aparecido los gemelos Ankersen, la banda diestra y principal puntal del equipo.

A partir de entonces, el Randers cogió las riendas del encuentro pero no conseguía ver la meta rival, ya que el trabajo en el centro del campo de Lekven (Man of the Match) y Andreasen anulaba completamente al rival, para que las pelotas que le llegaban al la línea más peligrosa del rival, la delantera con Schwarz y Brock-Madsen, fuesen fácilmente defendidas por un sorprendentemente centrado Drombo-Ampem. Todo estaba controlado por los hombres de Jess Thorup, por increíble que pareciese y las ocasiones rivales fueron abortadas por Lukas Hradecky, que firmo su decimoséptimo “clean sheet” de la temporada, en la que esta cerca del 50% de partidos dejando su portería a cero.


La Copa es una realidad al suroeste de Jutlandia, además de un premio a esa constante evolución, porque cuando a finales de 2012 parecía que el camino ascendente se torcía, decidieron enderezarlo a lo grande, con solo dos derrotas en lo que va de 2013 que ha servido para saltar de la 10ª posición, rozando el descenso, a la , metiéndose en la pelea por una plaza europea que se han adjudicado con todo merecimiento. Mientras que al Randers, pese a la derrota, le queda redondear su retorno con una tercera plaza, solo por detrás de København y Nordsjaelland, que sabrá muy dulce pese a todo. Y es que si algo se ha visto en esta final es que los dos ascendidos tienen todavía camino por recorrer y guerra que dar.

El retorno del rey

domingo, 5 de mayo de 2013

No salió bien la transición post-Solbakken en la capital danesa, las ventas de Kvist, Pospech, Antonsson, Wendt y Zanka (que por lesión apenas jugó) desmantelaron el proyecto que había conseguido vencer en las últimas tres Superligas danesas, teniendo unos recambios que no funcionaron. La apuesta por Roland Nilsson termino antes de tiempo y es que aunque con el sueco lideraban la Superligaen durante el parón invernal, la cornada propinada por el Viktoria Plzen en la previa de Champions League seguía doliendo. Al final, con el director deportivo del club, Carsten V. Jensen, al mando se escapo el título con sendos pinchazos a última hora contra SönderjyskE y Midtjylland, dando al Nordsjælland el primer titulo liguero de su historia.


Este verano se decide apostar por la veteranía de Ariel Jacobs, que tiene experiencia en una liga de similar nivel y con un equipo de similar tamaño – actualmente - que los leones, el Anderlecht.

La parte trasera del equipo parecía que estaba reconstruida adecuadamente con la llegada de veteranos el año anterior como Kris Stadsgaard o Lars Jakobsen. Mientras que la marcha en verano del costarricense Bryan Oviedo, no fue acusada por la llegada del joven Jorgensen, cedido desde Leverkusen, que junto a Bengtsson han sido una fuente inacabable de balones desde el flanco izquierdo. Los demás puestos apenas han sufrido cambios con Bolaños, Claudemir y Santin dando el toque diferencial a un equipo que realmente solo necesitaba encontrar un reemplazo a los goles de N´Doye.

Pero eso apareció tan pronto e hizo tal estruendo, que si ha habido algún factor determinante en el FC København de esta temporada, ha sido Andreas Cornelius. El joven delantero de apenas 20 años y en su primera temporada en la élite, ha anotado cerca de la veintena de goles que ha llamado la atención en toda Europa. Y no solo por su acierto de cara a puerta, sino por sus movimientos, potencia e inteligencia fuera y dentro del área.

Con solo dos derrotas hasta la fecha ha comandado el campeonato durante casi todo el tiempo y aunque en las últimas fechas tuvo unas dudas que acercaron al Nordsjælland -que una vez eliminado de Champions, volvió a competir como antaño, a pesar de los cambios – los de la capital dieron un golpe encima de la mesa hace dos semanas cuando salieron victoriosos de Farum Park gracias a un gol de la estrella de la temporada, Cornelius. Y es que el rey ha recuperado su cetro, el de campeón de Dinamarca y son 10 entorchados.