Cambio radical

jueves, 26 de junio de 2014

Nadie lo esperaba, por eso dolió tanto, pero lo cierto es que la eliminación europea a manos del Nõmme Kalju estonio, nunca ha terminado de desaparecer de la mente de los helsinguinos y era un lastre demasiado pesado para Boström, a pesar de que tras la eliminación reaccionaron para no perder ningún partido hasta final de temporada, llevándose la Veikkausliiga 2013.


El caso es que el comienzo de 2014 no fue lo esperado, de los cinco primeros partidos (cuatro se jugaron en el Sonera Stadium) consiguiendo ganar solo dos, sumando una estrepitosa derrota en Lahti y otra frente al colista TPS, que no había anotado ningún gol hasta la fecha, lo que resultó esencial para que Sixten Böstrom saliese por la puerta de atrás. Su sustituto no tardó en llegar, fue Mika Lehkosuo. Su buen papel con el Honka el año anterior, del que salió por problemas económicos tras pelear por el título, parecían aval suficiente y el cambio en el HJK fue total.

Con “Bana” desaparecieron los errores defensivos de “ipso facto”, la defensa ganó en solidez y contundencia aunque mucha culpa de ello fue al aprender a jugar sin Sakari Mattila, el especialista defensivo del mediocampo que en invierno se fue a Aalesund. Tainio y Schüller incrementaron su trabajo defensivo y la labor de la retaguardia se redujo. Otro punto a favor de Lehkosuo fue conseguir centrar a Gideon Baah, defensor del año 2013, con el que había coincidido en el Honka pero que desde su llegada a la capital no se había parado a pensar en el enorme agujero que dejaba a su espalda al subir por el carril zurdo, algo que sigue haciendo, aunque en menor nivel.

Y con la mejora defensiva, llegaron los resultados. Desde entonces, el HJK acumula once partidos sin perder (más otro de Suomen Cup), además de haber estado 961 minutos sin que Törnes encajase ningún gol. Lo que unido a una sensación de equipo que antes no se tenía, ha servido para superar bajas importantes en todas las líneas.

Por último, en el capítulo ofensivo, la clave ha estado en el retorno de Savage al equipo. Inédito en las primeras jornadas, el gambiano es el factor más desequilibrante en ataque desde el extremo zurdo y al unirse con la capacidad para asociarse de Robin Lod y la electricidad de Niko Alho, el ataque del campeón ha vuelto a arrancar, aunque todavía parece faltar un delantero que marque las diferencias para que consigan pasar rondas previas de Champions League, el verdadero sueño del klubi.

(foto. www.iltasanomat.fi)

Martin Ødegaard: El niño maravilla

lunes, 9 de junio de 2014



Debutar con 15 años en la máxima categoría de tu país no es normal, pero el mercado, los scouts y las ganas de los clubs de hacer dinero con futuras promesas que aún no han demostrado lo suficiente, han llevado a que esto se vea más de lo deseable. En el caso de Martin Ødegaard, un chico de esa edad de Drammen, es muy diferente. Él, a los 13 años entrenaba con el primer equipo y con 14, dominaba la categoría sub´19 noruega, aunque a comienzos de temporada no pudiese ayudar a la selección sub´17 a llegar al Europeo. Pero eso no le frenó para que a Deila, no le quedase más remedio que darle una oportunidad con el primer equipo, sin que ni siquiera pasase por los filiales del Godset.

Eso fue en la jornada 3 ante el Aalesund, cuando se convirtió en el jugador más joven en debutar en Tippeligaen y para rematar la faena, una conducción algo accidentada hacía la frontal del menudo número 67 (Ødegaard), terminó en un pase que Thomas Sorum convirtió en la primera asistencia como profesional de este chico maravilla del fútbol noruego. Desde ese momento, todos los focos alumbraron al equipo campeón, que a pesar de desprenderse de uno de sus mejores jugadores (Stefan Johansen), había dado a luz a otro todavía mejor.

No hacía falta ser un genio para darse cuenta que el chico era diferente al resto. Un mediapunta zurdo, que a veces ha jugado un poco más atrás como interior, ha acostumbrado a darle una marcha más a su equipo las veces que le ha necesitado y sin apenas sumar 300 minutos en la élite, ya con el número 16, suma dos goles rompiendo desde atrás asociándose y a la perfección con el resto del ataque, donde acostumbra a ofrecerse siempre. Quizás no es el jugador más rápido, pero posee una conducción tan pegada al pie, similar a la de grandes figuras mundiales, que hace altamente difícil quitarle el balón sin incurrir en falta, además tiene una buena visión para intentar dar el último pase. Lo que le convierte en algo todavía más asombroso, dado que todavía tiene la mayoría de su proceso de aprendizaje por recorrer

Hijo de Hans Erik Ødegaard, antiguo jugador del Godset y Sandefjord, ya ha sido espiado y tentado por un puñado de grandes de Europa que copan las gradas del Marienlyst cada vez que Martin juega. Y es que la llamada de la selección absoluta parece cada vez más cercana, donde coincidirá con otro genio como Mats Moller Daehli, lo que parece asegurar un futuro prometedor a una Noruega que está viendo como otro tipo de fútbol, al que están acostumbrados, está creciendo desde las categorías inferiores.

Carlos Strandberg: Una bestia para ser domada

martes, 3 de junio de 2014


Cuando la “generación del 96” sueca viajó al mundial sub´17 en Abu Dhabi, pocos esperaban que volviesen con un tercer puesto. Seis meses después, algunos empiezan a asentarse en sus equipos, pero otros parecen andar algunos pasos por delante y empiezan a marcar diferencias. Es el caso de Carlos Strandberg, un joven y fuerte delantero del Häcken, que actualmente vive a la sombra de Moestafa El Kabir, pero pocos dudan de que esta formándose y aprendiendo para explotar, una vez que el delantero neerlandés-marroquí le deje vía libre.

Strandberg, de raíces mozambiqueñas, creció en Backa, uno de los distritos de Göteborg. Dónde se fue formando como futbolista hasta llegar a debutar en la quinta categoría del fútbol sueco con 15 años. En 2012, uno de los equipos grandes de la ciudad, el Häcken, se fijó en él para que se convirtiese en el goleador del equipo sub´17, dando el salto a final de año al equipo sub´19 y en 2013, debutar con el primer equipo para marcar sus primeros goles como profesional.

Un crecimiento meteórico para un portento de la naturaleza, quizás demasiado impulsivo, que rompe con facilidad la defensa rival. Siendo delantero, tiene tendencia a iniciar desde la izquierda, su pierna buena, para entrar desde ese perfil. En el mundial sub´17, la explosión goleadora de Valmir Berisha, que le valió su fichaje por la Roma, le relegó al papel de jugador número 12 y aún con todo logró llamar la atención, ya que tuvo ocasión de lucir su arrancada, todavía más, al salir en las segundas partes con los rivales cansados.

En su club, donde comparte vestuario con un buen puñado de jóvenes promesas como Nasiru Mohammed o los gemelos Gustafsson, tienen claro que todavía le queda camino por recorrer, algo que suele demostrar al obcecarse con encarar al rival en circunstancias nada beneficiosas y por eso acostumbra a salir desde el banquillo, pero un jugador que es capaz de marcar las diferencias en el que actualmente es el mejor ataque de la Allsvenskan debe ser tenido en cuenta. Porque tiene todas las condiciones del mundo para triunfar, falta que alguien sepa enseñarle cómo maximizar sus capacidades.