Vahid Hambo: El Zlatan finlandés

viernes, 24 de abril de 2015


En el año 2008 se cumplían cinco años sin que el HJK ganase un título de Veikkausliiga, tras esa temporada ha encadenado una racha de 6 ligas consecutivas que seguramente tengan, al menos, una séptima como compañera. El Inter Turku fue el último equipo que ha podido derrocar la tiranía del Klubi, siendo posteriormente medalla de plata en 2011 y 2012. Pero los sinimustat (azul y negro), colores que comparte con su homónimo italiano, han pasado dos años rozando el descenso. Una pesadilla de la que parecen listos para despertar tras los retornos de Mika Ojala y Guy Gnabouyou que llevaron al club a la final de Suomen Cup el año pasado. Además del fichaje de un joven delantero que ha empezado goleando en la desembocadura del rio Aura.

Vahid Hambo (1995), nació en la capital finlandesa después de que sus padres llegasen desde Bosnia huyendo de la guerra. Él se crió en las categorías inferiores del HJK, hasta que una vez en el filial, la Sampdoria llamó a su puerta para hacerle emigrar con 17 años. Pero en el norte de Italia no tuvo suerte, las lesiones no le dejaron tener continuidad con el Primavera de la Samp, lo que le hizo volver el año pasado para la recta final de Ykönnen, donde consiguió el ascenso con los Ilves de Tampere.

Apodado como el Zlatan finlandés, tiene más un parecido físico que puramente futbolístico con la estrella sueca, a pesar de que Vahid se empeña en imitar sus celebraciones y gestos. Técnicamente no es un superdotado, su fútbol destaca más en el área donde es más que un rematador. Su cuerpo le permite retener la pelota y pelearse con la defensa para hacerse hueco para definir, además de ayudar en defensa.

La temporada de Hambo en Turku está teniendo un comienzo espectacular. En 8 partidos ha anotado 12 goles (actualmente 9 partidos - 14 goles), de los cuales 5 han sido en dos jornadas de Veikkausliiga para comandar la tabla de goleadores. Además le ha dado tiempo a decidir el derby de Turku en Suomen Cup y ganarse una expulsión por culpa de su carácter. Tras este inicio solo falta que le llegue la llamada de Paatelainen, algo que tras defender la camiseta de todas las inferiores llegará más pronto que tarde, siempre y cuando no se adelanten los bosnios, con quienes no ha descartado jugar.

Iver Fossum: La fábrica no se detiene

miércoles, 15 de abril de 2015

Cuando Ronny Deila llegó a Drammen en 2006, cambió – junto al hermano mayor de Tore André Flo, Jostein – la historia de un equipo que en Europa sólo era recordado por haber encajado 11 goles en un partido frente al Liverpool en los 70. Por aquel entonces, el Strømsgodset sufría tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. En el césped intentaba evitar volver a una 1.division de la que había tardado cinco años en regresar y fuera de ellos, arrastraba una grave crisis económica que le llevó a estar al borde de la liquidación. 

Fue entonces cuando el binomio Flo-Deila (director deportivo-entrenador), instauró un modelo que aunque tardó un par de años en despegar, todavía sigue vigente y dando réditos. La apuesta por gente joven y especialmente gente de la cantera, ha supuesto la aparición de grandes jugadores que han comenzado a rellenar las vitrinas del Marienlyst de trofeos, además de sanear la economía del club por completo.

Y es que, si por algo ha destacado este Godset en los últimos años es por la calidad de sus medios, principales protagonistas del estilo de toque con rápidas transiciones que se le ha querido dar al equipo, siendo varios los que despertaron interés en distintos clubes europeos hasta terminar firmándolos. Todo comenzó con Anders Konradsen y Stefan Johansen, ambos llegados desde Glimt en 2010, siendo posteriormente vendidos a Rennes y Celtic por más de 2 millones de euros cada uno. Una cifra que rompió esta temporada la joya de la corona, Martin Ødegaard, traspasado por casi €3M.

Pero aunque Deila haya abandonado la nave, los mediocentros siguen creciendo en Buskerud. Ya el año pasado, muchos equipos se fijaban en otro jugador al ir a ver a Ødegaard. Su nombre, Iver Fossum.

Fossum (1996) debutó hace tres temporadas con el primer equipo tras haber destacado en la cantera. De hecho, Rosenborg quiso firmarle varias veces. Con la marcha de Johansen fue elegido para ser el principio del juego de su equipo como interior zurdo. Y desde entonces, le dió al equipo una seguridad a la hora de sacar la pelota impropia para un chico de 17 años, combinando pase largo y corto sin problema, además de proteger la pelota.

Este año, con la marcha de Martin al Castilla, ha sido elegido para comandar al equipo hasta el punto de modificar el esquema para que el equipo giro en torno a él. Actualmente desde la mediapunta se intenta que siga evolucionando y corrigiendo sus carencias a la hora de llegar al balcón del área. Iver no es un jugador que acostumbre a dar el último pase, como sí era Ødegaard, y tampoco es un goleador (apenas suma 4 goles como profesional), pero con el talento que posee para manejar la pelota no tardará mucho en adquirir unas habilidades que le permitan dar el salto a un gran club.



Con Zlatan desaparecen los problemas

jueves, 2 de abril de 2015

Con bajas en el centro de la defensa, la zona más inestable de Suecia, los hombres de Erik Hamrén afrontaban la visita a Chișinău con la cautela de haber visto como los moldavos le arrancaban un empate a Rusia, siendo clave no caer en el mismo error. Después, Irán visitaría el Friends Arena apoyado por la inmensa colonia iraní que vive en tierras nórdicas.

Moldavia 0-2 Suecia

Suecia apostó por los centímetros de Kiese Thelin - acompañando a Ibrahimovic en punta- para medirse a una Moldavia que se encerró (con defensa de cinco) en su campo desde el primero minuto. Lo que propició que las bandas fuesen en principal medio de ataque de unos visitantes que encontraron un problema al jugar con Bengtsson (lateral diestro) y Zengin (extremo zurdo) a pie cambiado. Pese a todo, la pelea del joven delantero del Girondins estuvo a punto de ser recompensada en varias ocasiones, pero la acumulación de defensores moldava logró salvar los primeros 45 minutos sin encajar ningún gol.

No fue así en la segunda parte, donde el portero Cebanu chocó con Ibrahimovic en uno de sus despejes, haciendo el gol absurdo de la jornada, pero sobre todo desnivelando un partido que Moldavia nunca supo igualar. Con ventaja en el marcador, los suecos esperaron a que el rival saliese de su cueva para matarlo a la contra, algo que tardó mucho en suceder. Al final, a falta de cinco minutos la velocidad de Forsberg forzó un penalti que significó el 0-2 final.

Pero por desgracia para Suecia, Granqvist fue expulsado en el descuento, lo que obligará a contar con una nueva pareja de centrales frente a Montenegro, posiblemente Antonsson jugará junto a un Erik Johansson que parece encontrarse cada vez más cómodo en la selección.

En cuanto al amistoso frente a Irán, sorprendieron los escasos cambios en el once, únicamente Tinnerholm salió para desplazar a Bengtsson a su lado natural. Pero lo que más varió, entre ambos partidos, fue el espacio entre la defensa y los medios del rival, algo que permitió a Zlatan descolgarse y mostrarse mucho más participativo (a la par que desequilibrante) que frente a Moldavia. En la segunda parte, ya sin Ibra, el partido se igualó, aunque la defensa sueca consiguió frenar a Dejagah para terminar llevándose la victoria por 3-1.

En el grupo de clasificación, con los incidentes acaecidos en Podgorica, los perseguidores de Suecia se quedan con un partido pendiente. Y una vez los austriacos han conseguido escaparse, parece que el sufrimiento que deberá soportar la selección sueca para estar en la Euro lo dictaminará el resultado de la visita a Moscú del mes de septiembre.

Guðjohnsen marca el camino

miércoles, 1 de abril de 2015

Ante la mala forma de los delanteros islandeses, Lägerback sorprendió con el retorno de Eiður Guðjohnsen, retirado de la selección desde la derrota en el play-off mundialista ante Croacia, para afrontar la visita a Kazajistán. Seguramente, el desplazamiento más largo que una selección deberá hacer para estar Euro 2016, unos 5200 kilómetros.

Kazajistán 0-3 Islandia
La convocatoria de Guðjohnsen era tan necesaria, que salió de inicio en Astana. Con él, se ganaba capacidad para retener la pelota. Pero precisamente era eso lo que se perdía con la entrada de Gudmundsson por Hallfredsson, esperando que el extremo del Charlton añadiese un desborde que, a priori, se antojaba necesario ante la defensa de cinco que sacaron los kazajos. El partido islandés fue más bien plano de principio a fin, apenas se conseguía dañar la estructura rival con las combinaciones entre las dos novedades, por lo que tuvieron que ser los errores de la zaga local quién abriesen la puerta.

Un mal despeje del portero local – Sidelnikov-, sumado a una falta lateral sin defender que aprovechó Bjarnason para hacer el 0-2, encarrilaron de tal manera el partido que solo quedo tiempo para admirar el fútbol de un genio que a sus 36 años sigue brillando con su selección, haciendo un trabajo entre líneas que fue de lo poco destacable.

En el segundo tiempo, cuando la pizarra de Krasnozhan dictó pasar a defensa de cuatro, fue el momento de que Kari Arnason se reivindicase como central titular, pero lo cierto es que fueron tres puntos que Islandia puede decir que se encontró sin apenas esfuerzo, bastó saber esperar.

Por otro lado, el amistoso jugado ante Estonia con motivo del homenaje a Raio Piiroja (ex-Fredrikstad) fue algo totalmente distinto a lo visto pocos días antes. Con un equipo plagado de suplentes, los islandeses se adelantaron a los pocos minutos, lo que motivo que los locales se lanzasen a por el empate sin que el mediocampo formado por Palsson-Hallfredsson pudiese controlar el partido en ningún momento. En un partido con continuas idas y vueltas solo se salvó Finnbogason, que sin confianza, rozó el gol en varias ocasiones aunque al final fueron los estonios los que acertaron con el empate final.

Así, Islandia suma otra jornada en el segundo puesto. Esta, con el aliciente de haberle metido dos puntos más a sus perseguidores, Países Bajos y Turquía, que empataron en el Ámsterdam Arena entre si.