Sufrir como forma de vida

viernes, 19 de junio de 2015

El camino de Suecia al Europeo sub'21 no ha sido fácil. Más allá de contratiempos comunes como lesiones o sanciones, la generación sueca nacida en torno a 1993 ha aprendido a vivir con todo en contra. Porque solo así puede explicarse un recorrido que comenzó en un grupo que de bienvenida les tenía preparadas una serie de complicadas visitas a Estambul, Cracovia o Katerini, de donde solo consiguió un punto de nueve.

Pero los chicos de Håkan Ericson consiguieron reponerse de la mano de John Guidetti para llegar con vida a la última jornada, donde en Halmstad recibían a los turcos. Kristoffer Olsson, que había firmado su salida del Arsenal una semana atrás, dió una exhibición que fue contrarrestada por los otomanos en el último suspiro, dejando virtualmente al equipo como tercer clasificado y como consecuencia fuera de los playoffs. Ese fue el primer momento épico, cuando a un minuto del final, Oscar Hiljemark acertó a poner el 4-3 y clasificar a los suecos como primeros de grupo.

El siguiente paso les llevó a Francia, ante un equipo que había arrasado en un grupo asequible y que en la ida del playoff hizo lo propio sobre el césped del MMArena de Le Mans. Pocos pensaban que cuando Kondogbia puso el 2-0, los suecos sobrevivirían. Pero sí, una vez más lo hicieron. Ni siquiera la lección del playoff de 2013 en Drammen (Noruega) les sirvió a los franceses para no confiarse y evitar que Isaac Thelin igualase la contienda en la heroica Halmstad. Lewicki les puso por delante, pero Kurzawa volvió a poner el 3-3 en el global de la eliminatoria, que les dejaba fuera una vez más con solo un descuento para remediarlo. Y sí, una vez más lo hicieron, esta vez fue el mediocentro del Häcken (hoy, en Malmö) Oscar Lewicki a la salida de un córner el que le dió el billete a la fase final a unos suecos que habían vuelto a resucitar.

Con este impresionante currículum, la temprana expulsión de Milosevic en el partido inicial del Europeo ante Italia presentaba otra prueba de la que Suecia debía salir airosa. Tratar de remontar un gol ante una selección con un jugador más y experta en el “otro” juego. No les fue fácil, los italianos sin esforzarse demasiado controlaban el mediocampo y aislaban a Guidetti y por ende a Kiese Thelin que aparecía ocasionalmente para bajar algún balón.


Pero todo cambió en la segunda parte, el camino por el que optó Ericson fue el de reforzar el centro del campo con un 1-4-3-2 que prácticamente regalaba las bandas, pero sorprendentemente Italia no lo aprovechó a la par que Lewicki crecía en la base del juego, conectando cada vez más con Guidetti que igualaría el partido a los diez minutos del segundo tiempo. El partido estaba igualado a todo menos a jugadores, lo que terminó por enloquecer a Sturaro que se autoexpulsó inclinando un poco más la balanza para el lado sueco que terminó remontando desde el punto de penalti. Para conseguir dar una lección más de supervivencia a un rival que se había confiado dándoles por muertos, algo que estos suecos han demostrado que no se debe hacer.

Un final raquítico

jueves, 18 de junio de 2015

A sabiendas que era una de sus últimas oportunidades, Paatelainen llamó a varios jugadores jóvenes confiando en su buen estado de forma. Quizás la convocatoria más llamativa fue la de Vahid Hambo, que tenía previsto debutar ante su afición en un amistoso frente a Estonia para jugar después el partido clave de la fase de clasificación frente a Hungría, pero no se logró recuperar a tiempo de su lesión.

Los que sí pudieron debutar con Finlandia fueron Boris Rotenberg y Thomas Lam, aunque el defensor del PEC Zwolle se mostró tremendamente incómodo en la posición de interior diestro. Estonia optó por darle la posesión a Finlandia, lo que mostró todas las carencias de un mediocampo repleto de perfiles defensivos. Y ante tal ejercicio de ineptitud ofensiva, solo hubo que esperar que Ats Purje, el extremo ex-KuPS, cogiese dos balones a la contra para matar un partido, con la ayuda de Mäenpää, que fue sonrojante para Paatelainen por su actitud defensiva frente a un equipo inferior.

Finlandia 3-1 Hungría

Y en vistas del experimento fallido de Turku, en el partido oficial del Olimpiastadium se cambió el sistema a un 1-4-4-2 que alejaba todavía más a Eremenko de la base de la jugada para repetir el error de iniciar con un mediocampo basado unicamente en el trabajo sin balón, algo extraño siendo Finlandia quién tenía la obligación de ganar. Pero aún así fue Hungría quién empezó buscando con ansia la meta de Hradecky, pero entre el portero del Brøndby y Halsti salvaron unas ocasiones húngaras que decayeron con el paso de los minutos, cuando Hetemaj se desplazó al medio para terminar sobrepoblar la zona central, provocando que el partido se cerrase.

En la segunda parte, la entrada de Riku Riski dió algunas esperanzas al bajar a recibir más de lo que Pukki había hecho y con alguna arrancada hizo que Hungría diese otro paso hacía detrás, consciente de que el empate les servía para amarrar la tercera plaza. Pero cuando Paatelainen debió ir a buscar el partido mediante cambios o intentando mezclar a Eremenko en el juego de su equipo, permaneció totalmente inmóvil. Por lo que el gol de Stieber fue un justo castigo a la mentalidad defensiva de una Finlandia que no mereció perder, pero que nunca fue a ganar un partido que le hubiese permitido seguir peleando por una Eurocopa que se le ha ido hasta el punto de que las Islas Feroe les han adelantado.

Tras esta derrota, Mixu ha sido despedido, por lo que ha empezado la búsqueda de alguien capaz de reconstruir un equipo con vistas al mundial, que esta vez se jugará al lado de Finlandia, otro aliciente para acertar con el recambio.


La experiencia es un grado

lunes, 15 de junio de 2015

Sin bajas reseñables que hiciesen modificar los planes de Hamrén, más allá de la habitual lesión de Lustig, los suecos afrontaban una visita amistosa al vecino noruego antes de recibir en el Friends Arena a Montenegro para consolidar la segunda plaza de grupo.

El partido en el Ullevaal se presentó como la oportunidad de los noruegos para demostrar que las distancias entre vecinos tienden a acortarse, ya que mientras unos comienzan ciclo (abanderado por Ødegaard), otros parecen ver el final. Pero los suecos no mostraron fisuras mientras que los titulares estuvieron en el campo, una imagen que fue variando con los cambios, pero que Nordfeldt se encargó de que no se reflejase en el marcador para terminar con el mismo resultado con el que empezó.

Suecia 3-1 Montenegro

Frente a Montenegro, que había arrancado dos puntos a los suecos en Podgorica y que se presentaba con la dolorosa baja de Jovetic, la alineación fue la habitual con Bengtsson jugando a pierna cambiada en el lateral diestro, mientras que Marcus Berg acompañaba a Zlatan en el 1-4-4-2 de Erik Hamrén. Los montenegrinos comenzaron siendo un equipo replegado con la defensa adelantada que prestaba una atención especial a Ibrahimovic, a quién apenas dejaba recibir sin cometer falta. Así, Suecia pasó gran parte del primer tiempo sin realizar ni una combinación exitosa que le permitiese acercarse al área rival, mientras que los contragolpes visitantes parecían ser capaces de dar un susto que no cristalizaría en nada mejor.

Todo cambió cuando Ekdal comenzó a aportar la movilidad que su equipo requería para abrir la rocosa defensa rival. El mediocentro del Cagliari se empezó a ofrecer siempre como opción de pase a la par que desplazaba rápidamente el balón, lo que terminó por dar sus frutos antes del descanso con un centro que remató Berg para abrir el marcador. Este gol dejó aturdida a la selección de Montenegro que se desconectó del partido, algo que aprovechó Ibrahimovic para anotar dos goles en apenas cinco minutos y finiquitar el partido.

En el segundo tiempo, a Montenegro no le quedó más remedio que dar un paso adelante lo que arrinconó a Suecia que era incapaz de desperezarse saliendo a la contra. Por un momento se temió por la remontada, pero fue Isaksson con una serie de buenas paradas, el que lo evitó hasta que los cambios, en especial la entrada de Wernbloom, enfriaron del todo las esperanzas montenegrinas de sacar algo positivo.

Este 3-1 permite a los suecos aprovechar la derrota de Rusia para abrir hueco en la clasificación sobre la tercera plaza, una ventaja que deberán mantener en septiembre cuando se enfrente a los dos partidos más complicados que les restan.


Una generación que llama a la puerta

No fue algo que quiso inicialmente, pero las lesiones obligaron que Morten Olsen tuviese que echar mano de un buen puñado de jóvenes que van a disputar la Eurocopa U21. Aunque para el partido oficial frente a Serbia solo se quedaron Yussuf Poulsen, Viktor Fischer, Jannik Vestegaard y el debutante Andreas Christensen completando una lista que contaba como novedad principal con Pione Sisto.

En el amistoso ante Montenegro, el dominio fue enteramente danés, con posesiones tan largas como estériles. Todo lo contrario que las montenegrinas, que prácticamente en su primera ocasión, consiguieron ponerse en una ventaja que alcanzaría hasta el descanso. Después de eso, un carrusel de cambios que incluyó mayoría de jóvenes aportó más desborde en banda que desembocó en una remontada que dejaba un buen sabor de boca a una Dinamarca que ve como tiene mimbres para regenerar el equipo.

Dinamarca 2-0 Serbia

Aunque el partido importante era frente a una Serbia que se jugaba sus escasísimas opciones de pelear por la repesca. Con la sorpresa de ver a Yussuf Poulsen en la posición habitual de Vibe como extremo diestro, los daneses propusieron un partido con unas líneas muy juntas, que se desplegaban a toda velocidad cuando se recuperaba el balón, mandando envíos largos a Bendtner que se movía por todo el frente de ataque. Así, no tardarían en abrir el marcador cuando Yussuf Poulsen aprovechó el hueco que había dejado el delantero del Wolfsburg al caer a banda y atraer a los centrales, para entrar sin oposición por el centro y rematar una asistencia suya. Con la ventaja en el marcador, el dominio se fue incrementando con Højbjerg lanzando en velocidad a su equipo y creciendo por minutos hasta el punto de forzar un penalti que terminó fallando Agger.

Pero en la segunda parte todo cambió, los serbios comenzaron a encontrar huecos a la espalda de Kvist, que viéndose amenazado fue retrasando su posición poco a poco, concediendo un espacio a Matic para que empujase a su equipo hacía arriba. Así llegaron innumerables ocasiones serbias hasta el punto de que Morten Olsen tuvo que cambiar prácticamente su mediocampo (propiciando el debut de Andreas Christensen en partido oficial) para cortar la hemorragia de ocasiones serbias que auparon a Schmeichel a la categoría de héroe, ya que sin sus paradas, el gol de Jakob Poulsen a la contra en el último suspiro, no habría servido para nada.

Al final, la victoria encarrila una clasificación que vivirá su momento cumbre con la visita de Albania al Parken, que puede dejar sentenciado el billete para una Euro 2016 que parece que disfrutará de unos daneses con una generación que llama a la puerta.



Laugardalsvöllur no se toca

sábado, 13 de junio de 2015

Un nombre nuevo en la convocatoria de Hallgrímsson y Lägerback es casi tan sorprendente como una derrota de Islandia en el coqueto Laugardalsvöllur. Y como una cosa va entrelazada con la otra, de ahí que se siguiese confiando en un bloque que lleva dos años sin perder un partido oficial como local.

Islandia 2-1 Rep. Checa

Desechado un amistoso de preparación, Islandia centró sus esfuerzos en uno de los partidos más importantes que le quedaban para alcanzar la Euro 2016. La visita a Reykjavík de la República Checa significaba reencontrarse con el líder de grupo y el único que había logrado anotarles gol hasta la fecha en la fase de clasificación.

Con la titularidad de Saevarsson en el Hammarby (aunque sea como central), se ha cerrado el gran problema islandés en el lateral diestro, por lo que apenas sorprendieron con un once que colocaba a Gudmundsson por detrás de Sigthorsson en el clásico 1-4-4-1-1 islandés. Así, la primera parte que se disputó fue un choque tremendamente cerrado entre dos equipos con el mismo libreto. Dos equipos solidarios que miraban preferentemente a su portería y optaban por hacer falta ante cualquier atisbo de peligro. Por lo que las únicas ocasiones que hubo fueron a balón parado, pero Gylfi Sigurdsson no estuvo acertado.

El extraordinario gol de Dočkal (ex-RBK) nada más comenzar la segunda parte, aprovechando una dejada de Necid, hizo que Gylfi tuviese que tomar las riendas del partido. El del Swansea dió un paso adelante para comenzar a aparecer en la corona del área y crear los primeros problemas a la defensa checa. La contestación apenas tardaría en llegar al marcador, cuando en una segunda jugada tras córner, Gunnarsson cogió la espalda a la defensa y cabeceó un centro de Skulason.

Esto hizo que Islandia viese que la victoria no estaba tan lejos como parecía y resituando a Gudmunsson en banda, una zona que hasta el momento no habían utilizado los islandeses, siguió apretando hasta que Sigthorsson se encontró con un despeje hacía atrás de Vácha que le dejó mano a mano con Cech para poner el 2-1. No costó contener el último arreón checo, pudiendo incluso remontar el “goal-average” a la contra, certificando así una victoria que les coloca lideres con cinco puntos de ventaja sobre la tercera plaza. Es cierto que todavía tienen que visitar tierras turcas y neerlandesas, pero si mantienen la solidez en casa (frente a Letonia y Kazajistán) tendrán mucho camino hacia la Eurocopa recorrido.


Faltó morder

Dos de los hombres de moda en Tippeligaen reforzaban la convocatoria de Per-Mathias Høgmo para jugar un amistoso frente a Suecia y despedir el curso futbolístico 2014-15 frente a Azerbaiyán. Adama Diomande y Pål André Helland eran las novedades de la lista, recogiendo los frutos de su excelente comienzo de 2015.

El amistoso frente a Suecia supuso una prueba más de que Ødegaard, tan injustamente menospreciado en España, es un chico especial. En un partido donde el ritmo fue lento y propio de un amistoso, el chico de 16 años fue el único que supo acelerar el ritmo en favor de su selección. Y pese a que Suecia tuvo el control durante gran parte del partido, Søderlund tuvo varias ocasiones para desnivelar el partido, sobre todo en la recta final, donde el debut de Helland dió más verticalidad a un combinado noruego demasiado estático que terminó firmando un partido sin goles.

Noruega 0-0 Azerbaiyán

Aunque la prueba importante era frente a la Azerbaiyán de Robert Prosinečki, donde se optó por repetir prácticamente el once, con la inclusión de Nordtveit en mediocampo y Søderlund en punta, dejando más libertad de movimiento a King. El rival, sin opciones de clasificación, trabajó a la perfección la defensa sobre el ataque noruego, cerrando su único vía de desborde (Ødegaard) juntando hasta cuatro defensores en torno a él que le impedían recibir en posición ventajosa. Un hueco que Josh King aprovechó para recibir más suelto, pero tanto él como Søderlund sigue sin ser el goleador que el equipo necesita. En el otro costado, Skjelbred ayudó a que su equipo controlase un mediocampo que estaba en una inicial inferioridad numérica, pero que en ataque no consiguió aportar nada importante.

Con la necesidad de los tres puntos, Høgmo introdujo a Helland, Eikrem (estrella de Allsvenskan 2015) e hizo debutar a Diomande, para cambiar a un 1-4-3-3 que abrió la defensa rival al conseguir que la defensa azerí tuviese que dividir esfuerzos entre Ødegaard y el extremo del Rosenborg. Pero los últimos diez minutos de ataque noruego solo obtuvieron un poste que impidió que Hovland consiguiese un gol que seguramente no mereció Noruega, sumando así el segundo empate a cero que muestra las virtudes y defectos de una selección cada vez más solida atrás pero que necesita un goleador como el comer si quiere estar presente en la Eurocopa de 2016.

Con este empate, los noruegos viajarán a Bulgaria con la obligación de no perder si quieren mantener la tercera plaza, que da acceso a la repesca. Desperdiciando la ventaja que les había dado el pinchazo búlgaro frente a Malta.