Malmö en verano

miércoles, 26 de agosto de 2015

Malmö es una de las ciudades con temperaturas más benevolentes de toda Suecia, su situación al sur del país, le hace alcanzar temperaturas veraniegas que le convierten en un destino idóneo para cualquier visitante. Además, en la ciudad del campeón sueco han adoptado esta época como la ideal para acometer un buen número de remontadas europeas, siendo capaces de voltear las seis eliminatorias previas en sus últimas dos participaciones hasta conseguir algo insólito, comparecer en la fase de grupos por segunda vez consecutiva.


Tras tener que viajar a las repúblicas bálticas de Letonia y Lituania obligados a ganar, remontar el 4-2 cosechado en Praga frente al Sparta y hundir por dos veces al RedBull Salzburg en el Nordbank Stadion, el doblete de Berget en Celtic Park dejaba un panorama conocido para los di blåe. Si querían regresar a la fase de grupos de la Champions League, debían ganar al Celtic.

Para ello, el retorno de Rosenberg resultaba fundamental. Los minutos donde los suecos fueron avasallados en Escocia, difícilmente se hubiesen producido con la experiencia del capitán porque sobre todo habría sido una válvula de escape para que su equipo respirase, algo que casi le cuesta volver goleado. Así, Malmö salió con Berget en banda zurda y Rodic en la derecha para que Djurdjic acompañase a Rosenberg en punta, es decir, Hereide puso toda la carne en el asador desde el primer minuto, aunque el arreón inicial de los suecos pareció ser controlado con extraña suficiencia por el Celtic, que pese a todo no olía la portería de Wiland.

Adu y Lewicki controlaban al rival sin necesidad de tener la pelota, ni tan siquiera grandes ocasiones, pero se sabía que el gol caería tarde o temprano. Y como en el descuento de la ida, un córner – a priori, punto fuerte escocés- desniveló la balanza para el lado sueco cuando Rosenberg se adelantó a todo el mundo. Con la ventaja en el marcador, Tinnerholm sufrió para cerrar a su par, pero en cuanto Rodic se aplicó en defensa, los problemas desaparecieron hasta el punto de que en el segundo tiempo, otro córner permitió redoblar la ventaja y certificar otra remontada más de un equipo que anda sobrado de carácter. Algo digno de admirar, sobre todo viendo como disfruta jugando y remontando las previas veraniegas, en las que no han encajado ni un gol en casa en los últimos dos años.


Heia Odd!!!

viernes, 21 de agosto de 2015

Fue allá por 2009, con la Real Sociedad -mi equipo- todavía estaba segunda división española, cuando comenzó a surgir la posibilidad de que los txuri-urdin fichasen a Vadim Demidov. Tardó más de un año en aterrizar en San Sebastián, pero mi curiosidad me hizo interesarme por una desconocida Tippeligaen que poco tardó en atraparme. Como paso esencial para seguir el fútbol noruego, decidí escoger un equipo al que animar.


Por aquel entonces Rosenborg y Molde dominaban el cotarro, pero como nunca me ha gustado ser un “trophy-hunter” decidí mirar más abajo en la clasificación, concretamente hasta llegar al entonces llamado Odd Grenland y actualmente Odd BK. Los de Skien atravesaban una tremenda crisis económica que les obligaba a vender a sus mejores jugadores cada invierno -así me despedí de Péter Kovács, Torgeir Börven, Magnus Lekven o Simen Brenne- e incluso en 2012 les descontaron un punto en la clasificación por ese motivo. Malos inicios para vivir remontadas veraniegas que dejaban finalmente a un equipo basado en chicos subidos de la academia y siempre entrenado por Fagermo, en posiciones intermedias.

Fredrik Semb Berge, Elba Rashani, Fredrik Oldrup Jensen, Thomas Grøgaard o Emil Jonassen comenzaban a construir una plantilla que en 2013 consiguió no sufrir gracias a los goles de Frode Johnsen, máximo goleador de esa temporada a sus 39 años. Con algunos refuerzos como Bentley, Nordkvelle o Halvorsen que indicaron la mejoría económica del club, protagonizó un 2014 de ensueño donde llegaron a ser líderes jugando como un auténtico bloque que pasó cuatro meses sin perder ni un partido pero que al final terminó peor de lo esperado, al perder la medalla de plata en la última jornada frente al Rosenborg y la final de Cupen con el Molde.

A comienzos de año, las ofertas de clubes mayores hicieron que la academia oddrane tuviese que seguir proveyendo de chavales al primer equipo. Rossbach, Bergan o Zekhnini se unieron a los regresos de Ruud y Occean para disputar la Europa League once años después. Sheriff Tiraspol, Shamrock Rovers y Elfsborg fueron el preámbulo de un premio que habían buscado desde hace mucho tiempo. Y el bombo se lo dió, un campeón de Europa como el Borussia Dortmund visitaría el Skagerak y permitiría al mundo conocer a una de las mejores academias de Noruega en su mayor esplendor.

Pese al 3-0 con el que los noruegos se plantaron a la media hora de partido, el destino tampoco les dió una alegría, ya que por desgracia y como dijo Áxel Torres en una entrevista en Ecos del Balón, “Perder es lo normal” y eso es lo que otra vez más les termino por suceder. Pero esto tampoco lo olvidare, ya que poco a poco estoy acumulando tal cantidad de recuerdos que me hacen imposible no escribir un tuit al comienzo de cada partido del Odd que diga...




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Los Valsmenn siguen siendo grandes

lunes, 17 de agosto de 2015

Cuando en cuartos de final, el bombo de la Borgunarbikar o copa islandesa sacó un KR-FH a todo el mundo le pareció una final anticipada. Ellos habían sido los dominadores del fútbol en el país durante últimos años, acumulando 11 títulos de 16 principales que se habían puesto en juego desde 2007. Quizás, por eso la exhibición que dió ese día Gary Martin en la segunda parte parecía suficiente para que el Knattspyrnufélag Reykjavíkur fuese preparando la celebración.


En la final, con el refuerzo de Hólmbert Aron Friðjónsson, se encontraron con el que había sido su gran rival hasta que en Hafnarfjörður comenzaron a ganar títulos, el Valur. Un equipo que pese a tener una de las vitrinas más pobladas de Islandia, apenas contaba con tres jugadores con experiencia en alguna final, algo que les pasó factura en los primeros minutos dónde KR les encerró en su campo.

El primer equipo profesional de Eiður Smári Guðjohnsen aguantó los ataques rivales con orden hasta que poco a poco pudo desperezarse con Kristinn Freyr Sigurdsson para que el acoso del KR se redujese. En el segundo tiempo, con Gary Martin entrando por un tocado Friðjónsson, el panorama no cambió aunque sí la puntería del Valur, que en un saque de esquina vió como Bjarni Ólafur Eiríksson enganchaba un testarazo que hizo enloquecer a ambos bandos, a unos porque se veían ganadores de un título con el que apenas contaban mientras que los hombres del joven Bjarni Guðjónsson seguían sin saber como entrar en la muralla que había construido el rival.

Al final fue Kristinn Ingi Halldórsson quién rompiendo el fuera de juego de la defensa rival remató la final con el segundo gol, dándole a su equipo su décimo título copero y reservando el primer billete de un equipo para disputar la Europa League 2016-17, pero sobre todo confirmando que pese a que FH les ha reemplazado competitivamente hablando, los Valsmenn siguen siendo grandes.

Tras los pasos de Johansen

sábado, 8 de agosto de 2015

No hay duda que el fútbol de posesión, tener la pelota y en base a eso tratar de buscar la portería contrario sin prisa pero sin pausa, ha sido la apuesta ganadora en los últimos años y como consecuencia lógica, la senda a seguir por la mayoría de equipos. Y pese a ser algo totalmente antagónico a lo acostumbrado a practicar en los países nórdicos, allí también se trata de imitar aunque todavía tengan mucho camino por delante. Por ello, en los últimos años han ido surgiendo jugadores con unas características fuera de lo acostumbrado.

En el caso de Noruega, el Strømsgodset de Ronny Deila consiguió con Stefan Johansen un jugador que amasase la posesión y dirigiese al equipo en un proceso que le terminó llevando a la base de la jugada, algo que su vez le obligó a crecer defensivamente. Pero eso, lo ha tenido que ir aprendiendo durante su paso por el Celtic, ya que uno de los grandes puntos débiles del fútbol noruego es la falta de intensidad con respecto a lo que sucede en otros puntos de Europa. Actualmente Johansen es un jugador que pide paso en las ligas más potentes europeas, lo que no tardará en suceder.


Pero no solo en Drammen han intentado algo así, en Trondheim están recogiendo los frutos de una apuesta similar con jugadores que todavía carecen de ese ritmo de competición que es imposible adquirir en Tippeligaen, pero demuestran tener una habilidad con el balón y un sacrificio dignos de tener en cuenta para un futuro cercano, sobre todo porque están aprendiendo con uno de los mejores mediocentros que juega actualmente en Noruega, el danés Mike Jensen. 

Ole Selnæs (1994)
  • Ole es un mediocentro que ha sufrido para hacerse sitio en el primer equipo del Rosenborg, donde llegó con apenas 17 años. Mueve al equipo con la tranquilidad de un veterano y posee un buen desplazamiento en largo con su pierna izquierda. Esta temporada, como le sucedió a Johansen en su día, ha tenido que desempeñarse más intensamente en defensa, lo que ha descubierto alguna de sus debilidades, como por ejemplo los balones aéreos, pero en general ha dado el paso adelante que se le exigía y que probablemente le haga estar en la próxima convocatoria de Per-Mathias Høgmo.

Fredrik Midtsjø (1993)

  • Su cesión de la temporada pasada ha conseguido que Midtsjø vuelva siendo un jugador diferente. Con Sandnes Ulf, jugando más en banda que en la actualidad, aprendió a mejorar sus decisiones al pisar el área rival además de añadirle un punto de agresividad a la presión. Actualmente en Rosenborg juega como interior zurdo, teniendo ciertas similitudes con Markus Henriksen.

Pero estos no han sido los únicos centrocampista del Rosenborg que han intentado triunfar con una nueva idea futbolística, otros como Svensson o Berntsen han tenido que buscar su lugar al verse desplazados.


Jonas Svensson (1993)
Ha pasado de ser un mediocentro voluntarioso a uno de los mejores laterales derechos de Tippeligaen. El gen combativo que tenía le ha ayudado al tener que incrementar sus deberes defensivos y sus conducciones son más beneficiosas en su nueva posición, donde se le exije que suba la banda todo lo posible.

Daniel Berntsen (1993)
Llegó desde Glimt a Trondheim siendo muy joven, pero como a Midtsjø le costó encontrar sus puntos fuertes y explotarlos, algo que este año parece haber conseguido con el Djurgårdens sueco. Actualmente desde la banda izquierda no tiene la responsabilidad de iniciar el juego y si de buscar la portería contraria.

Y como le ha sucedido al Godset con Ødegaard y Fossum, la producción de jugadores no descansa, estando chavales como John Hou Sæter (1998) o Sivert Solli (1997) esperando la oportunidad de demostrar su potencial.