Mariehamn toca el cielo

domingo, 27 de septiembre de 2015

Las últimas temporadas no habían sido buenas para Inter Turku e IFK Mariehamn. Los Sinimustat llevan un par de años alejados del nivel que se les presupone por presupuesto (tercero de Finlandia), mientras que en las islas Åland veían como pasaban las oportunidades de dejar huella con una plantilla que -a priori- era más competitiva de lo que los resultados decían. Por eso, la final de la Suomen Cup, sin HJK mediante, parecía la oportunidad ideal para ambos contendientes que habían jugado un aperitivo de la final hace escasamente cinco días con 0-2 para los de Turku.


En el Tehtaan kenttä de Valkeakoski (hacía 14 años que no se disputaba fuera de la capital) fue el Inter quién, con más experiencia en este tipo de citas, quiso tener la pelota desde el primer momento, aunque resultó un ejercicio de impotencia frente a la física – y rara vez infalible- defensa de un Mariehamn que buscaba la velocidad de Origi como forma de dañar al contrario. Así, el partido pareció decantarse cuando Tammilehto se auto-expulsó a escasos minutos del descanso, pero nada más lejos de la realidad.

Esto hizo volcarse a Inter, lo que dejó espacios a IFK para lanzar unas contras que encontraron premio cuando Span dejó a Diego Assis solo frente al portero que no perdonó, haciendo incrementar la ansiedad de los hombres de Dragtsma que en la segunda parte buscaron sin acierto un empate que nunca terminó de llegar tras el doblete de Assis. Al final, Gnabouyou descontó tras un córner en el descuento pero no pudo impedir que Inter perdiese su segunda final consecutiva, algo que seguramente no hubiese ocurrido de haber conseguido retener en verano a sus dos mejores jugadores, Ojala y Hambo.

Por su parte, la Suomen Cup se va por primera vez en la historia a un territorio casi independiente de Finlandia. Más acostumbrado a vencer en los campeonatos locales de Åland que a lucirse por Europa como podrán hacer por segunda vez en su historia el año que viene.

No Eriksen, no party

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Sin el mediapunta y cerebro de los Spurs, Dinamarca afrontaba los compromisos que iban a decidir si pasaría directamente a la Eurocopa o tendría que buscar ese billete en la repesca. Enfrente iba a tener a una sorprendente e imbatida Albania, además de viajar a Armenia para enfrentarse a la selección que le dejó sin Mundial de Brasil tras golearle 0-4 en el Parken. En la convocatoria, la principal novedad era Pione Sisto que pese a haber sido llamado, no había debutado y el retorno de Nicolai Jørgensen.

Dinamarca 0-0 Albania

Y con esas dos caras nuevas en sus correspondientes extremos, Olsen planteó el partido ante una Albania rocosa, dándole a Krohn-Dehli el rol de Eriksen. El partido comenzó con la posesión para unos locales que no encontraban la forma de llegar a la portería rival. Quizás las prisas por ganar un partido que había que sacarlo obligatoriamente, obnubilaron a los daneses que apenas llegaron a Berisha en la primera parte.

En la segunda parte, Olsen salió decidido a irse a por el partido sacando a Jakob Poulsen para lanzar las jugadas a balón parado y en banda a Yussuf Poulsen por un desaparecido Sisto. Las diagonales hacia dentro del delantero del RB Leipzig consiguieron dañar el entramado de Di Biasi, pero el tiempo pasaba mientras que el marcador no se movía. Incluso el lateral Durmisi subía con total libertad pero al final a los daneses se le escaparon dos puntos que hacen que los albaneses tengan en su mano la clasificación directa.


Armenia 0-0 Dinamarca

Para el partido en Ereván, Olsen hizo los dos cambios en el once inicial que activaron a su selección en el partido anterior. Uno en su inicio, sacando a Jakob Poulsen por Kvist y el otro en banda, para que Yurary Poulsen combinase con Bendtner. Aunque desde los primeros minutos se vió que no lo conseguiría ya que la selección armenia, sin opciones de clasificación, encaró el partido sin complejos y desde el primer minuto quitó la posesión de balón al rival mediante una intensa presión cuando recibían Højbjerg o Krohn-Dehli, que rápidamente se quitaban el balón de encima, echando de menos alguien capaz de recepcionar, esconder y mover la pelota sin temor. Así llegaron las ocasiones armenias, que tras robos altos se plantaba con facilidad ante Schmeichel.

El partido tomaba un tono similar a la debacle de 2013, pero Movsisyan no estaba tan afortunado en la finalización como ese día. En la segunda parte, durante unos minutos, la entrada de Delaney aportó soluciones para poder sacar el balón y disminuyó la cuota de trabajo de los centrales daneses, aunque seguía sin hacerse llegar el balón a Bendtner. En los últimos minutos, Armenia se fue en busca de una victoria -atacando hasta con seis jugadores- que mereció aunque ese descontrol también pudo darle la victoria a Dinamarca pero Kasparov respondió igual de bien que su homónimo danés anteriormente.


Con estos dos empates sin goles, Dinamarca – al que solo le resta visitar Porto- pasa a depender de que Albania no consiga ganar ninguno de los dos partidos que le restan, teniendo por delante un partido frente a Serbia que puede terminar como el rosario de la Aurora.


Mejoría resultadísta

Volvía a la acción la selección finlandesa tras el despido de Paatelainen. Y con el interino Kanerva faltaron en la convocatoria dos piezas claves como Nicklas Moisander -sin minutos en la Samp- además de Roman Eremenko que estaba lesionado. Todo ello para afrontar dos partidos donde agotar las escasas opciones de clasificación ante Grecia y las Islas Feroe.

Grecia 0-1 Finlandia

Con el seleccionador interino, al igual que los griegos, la verdadera novedad fue el cambio de sistema a un 1-4-4-2, donde Arajuuri entraba en el centro de la zaga y Haslti-Sparv formaban un centro del campo eminentemente defensivo que hizo esperar al equipo a que los locales propusieran para buscar un contragolpe que no llegó en todo el primer tiempo. Por parte griega, el orgullo de verse últimos les hizo salir a buscar el partido aunque de manera muy desordenada donde la mayoría de los jugadores hacían la guerra por su cuenta. Solo la banda diestra se coordino para entrar en la defensa finlandesa, aunque los malos centro de Vyntra (habitual central) echaban por tierra el peligro.

En el segundo tiempo, la entrada de Sadik como referencia ofensiva permitió respirar ocasionalmente a un equipo con algo más de orden que no conseguía llegar a la portería rival pero no veía que Hradecky tuviese que emplearse como en la primera parte. En la recta final, cuando Grecia se partió en dos mitades, un recorte de Ring unido a un afortunado rebote, dejó a Pohjanpalo en posición de fusilar la portería rival y asegurar tres afortunados puntos que conllevan más demérito rival que mérito propio.


Finlandia 1-0 Islas Feroe

Para recibir a las sorprendentes Islas Feroe, Kanerva citó a dos nuevos jugadores (Petteri Forsell y Tim Väyrynen), además de retrasar la posición de Halsti en el once inicial al centro de la defensa y darle a Pohjanpalo la titularidad tras su gol en El Pireo. Así, ante un rival con menos calidad para tener la posesión, Sparv pudo dirigir más coherentemente a su selección durante muchos minutos, con Ring y Hetemaj ayudando por dentro para controlar la pelota y las incorporaciones de Uronen eran lo más destacado hasta que un disparo finés se estrelló en el larguero y otra vez Pohjanpalo adelantó a Finlandia al aprovechar un balón suelto.

Esa ventaja no fue del todo beneficiosa para los hombres de Kanerva, que se echaron atrás y vieron como en la segunda parte los feroenses estuvieron a punto de igualar en numerosas ocasiones. Pero los malos pases en momentos clave les privaron de un empate que hubiese sido lo más justo tras una horrible segunda parte donde las ayudas desaparecieron y se volvió a la peor versión de un equipo que milagrosamente sigue sin estar eliminado matemáticamente.


Con estos seis puntos, dos más de los que se llevaban hasta la fecha, solo queda esperar un milagro que pasaría por vencer a los dos primeros de grupo y que Hungría no lo consiga ante ninguno de los dos últimos.


Alerta: Se acaba un ciclo

martes, 8 de septiembre de 2015

Llegaba la hora de la verdad para Suecia. La visita a Moscú, donde habían cambiado de seleccionador, y el partido frente al líder de grupo – Austria- iban a marcar la suerte de los suecos en su camino a la Eurocopa. La convocatoria solo variaría de lo habitual por la lesión de Lustig, que volvió a abrir la puerta de la selección a Anton Tinnerholm.

Rusia 1-0 Suecia

Frente a los rusos, Hamrén debía afrontar la baja por sanción de Källström, por lo que a nadie sorprendió la entrada de Wernbloom. Llamó más la atención un cambio de sistema a un 1-4-5-1 que reforzaría la zona de medios con Ekdal y Durmaz escoltando al del CSKA. Esta variación, unida a una selección rusa que salió enchufada desde el primer minuto, dejó a Ibrahimovic totalmente aislado en punta sin poder entrar apenas en juego. Mientras que la defensa sufría con las incursiones de Kokorin, Shatov y Shirokov buscando los centímetros de Dzyuba.

Transcurrieron muchos minutos donde Isaksson tuvo que trabajar a la par que la defensa intentaba reducir el asedio de una Rusia extra-motivada desde el banquillo por su nuevo inquilino, Leonid Slutsky. Pero las combinaciones rusas terminaron por llegar a buen puerto cuando una genialidad de Shirokov terminó con Dzyuba rematando a puerta vacía para conseguir el único gol del partido.


En la segunda parte Toivonen salió por un lesionado Ibrahimovic, aunque el cambió que activó a Suecia fue la salida de Berg por Bengtsson que retrasó a Seb Larsson al lateral y puso en problemas a Zirkhov, que termino por ser sustituido. Así, las ocasiones caían en ambos lados, pero fue especialmente Akinfeev, en la recta final, quién evitó un empate que seguramente no merecieron los jugadores suecos tras desperdiciar 45 minutos.


Suecia 1-4 Austria

Con el retorno de Källström, los suecos recuperaron su esquema clásico y Ibrahimovic, que forzó para no perderse la cita ante el líder del grupo, salió acompañando a Berg en la punta. Pero los primeros minutos estuvieron marcados por un regalo del veterano centrocampista del Grasshopper que cometió un penalti con el que se adelantó Austria. Esto solo fue un prefacio de un horrible partido en ámbitos generales.

Tanto Alaba como Baumgartlinger se convirtieron en un muro inexpugnable para la pareja de medios que formaban Källström-Ekdal, y nada más recuperar la pelota lanzaban a Harnik y Arnautovic como puñales para romper en velocidad a la lenta retaguardia nórdica. El amago de contrarrestar el empuje austriaco consistió en colgar balones para que Ibrahimovic lo bajase, camuflando las carencias en la creación de unos locales que veían como no les salía nada e Isaksson tenía que salvarlos repetidamente de la goleada hasta que Martin Olsson no cerró en el segundo palo una prolongación de Janko y Harnik dobló la ventaja. En el segundo tiempo la historia no cambió, las perdidas y lentitud de Källström terminaron en una goleada que Ibrahimovic maquilló en una de sus escasas apariciones.

Con esta derrota los suecos se quedan en tercera posición dependiendo totalmente de lo que haga Rusia contra Montenegro, por lo que parece evidente que la repesca será lo más probable para una selección que debería afrontar un lavado de cara que incluya a los campeones de Europa sub'21. Aunque seguramente eso suceda después del verano próximo.


Francia les espera

Del habitual grupo, unicamente Emil Hallfreðsson se perdió la que parecía la convocatoria más importante de la historia de Islandia. Por el rudo jugador del Verona entraba Runár Már Sigurjónsson como premio a su excelente estado de forma con el GIF Sundsvall sueco. Todo ello con el propósito de arrancar puntos en Amsterdam que les diesen la opción de celebrar la clasificación en el segundo partido frente a Kazajistán.

Países Bajos 0-1 Islandia

Ante los Países Bajos, donde debutaba Danny Blind, la idea islandesa fue la misma que les ha llevado a dar un salto de calidad. Ser un conjunto donde todos se sacrifican, por lo que parecía lógica la entrada de Bodvarsson por detrás de Sigthorsson. El delantero del Viking comenzó a darse su habitual paliza física desde que los neerlandeses intentaron mover la pelota para crear peligro, entre él y la pareja de mediocentro inutilizaron a Klaassen que apenas pudo iniciar el juego de su equipo.

Fue entonces, cuando el propio Bödvarsson estuvo a punto de abrir el marcador, pero el rival contestó con Robben cogiendo las riendas del partido y ni las constantes ayudas de Bjarnason a su lateral consiguieron parar al extremo del Bayern que para su desgracia se tuvo que retirar lesionado a la media hora tras haber rozado el gol en varias ocasiones. Sin tiempo para asimilar lo que supondría perder a su mejor jugador, Bruno Martins Indi se enganchó con un combativo Sigthorsson propinándole un revés que el árbitro interpretó como agresión, siendo la tercera roja para un rival islandés en lo que se lleva de fase de clasificación. Los extraños cambios de Blind, con Depay como 9, dejaron una selección sin capacidad de dañar a una defensa islandesa tan bien ensamblada que parecía estar cada vez más cerca de conseguir un objetivo que hizo realidad tras un penalti de Van der Wiel a Bjarnason que Gylfi Sigurdsson convirtió.

En la recta final, los islandeses consideraron que tenían un tesoro demasiado valioso como para ponerlo en juego y retrasaron su posición ante un rival desquiciado que ve como el acceso directo a la Eurocopa se le va.


Islandia 0-0 Kazajistán

Con el mismo once titular, Islandia recibió a Kazajistán con la única intención de no perder para asegurarse el billete para la Eurocopa. Y ante un rival que aterrizó con dos líneas de cuatro que llegaban a incrustarse hasta apenas dejar espacios, los islandeses tuvieron que llevar el ritmo del partido de una manera tan clara que les costó. Unicamente los saques de banda de Gunnarsson, que provocaban una segunda jugada, permitían a Islandia probar al meta kazajo que se fue al descanso con apenas una parada de mérito en su expediente.

En el segundo tiempo, con Gylfi desaparecido, Bjarnason decidió tomar las riendas de su equipo y revolviéndose en banda izquierda consiguió colgar algún balón para que Sigthorsson lo pelease en el área, pero resultaba demasiado evidente que a ambos les satisfacía llevarse un punto y pese a la expulsión final de Gunnarsson al corregir un resbalón de Arnason, el marcador no varió e Islandia consiguió lo que se le escapó hace dos años, estar en una fase final de una gran competición por primera vez en su historia.


Con el enésimo tropezón neerlandés, tanto Islandia como la República Checa se han asegurado el billete para visitar tierras francesas el verano que viene con dos fechas por jugar. Ahora sólo queda pelear la primera plaza, dónde se tiene la mano ya que los checos tiene que jugar con los dos que todavía se jugarán la repesca.


El sueño revive

Había llegado la hora de la verdad para Noruega, su partido en Sofia ante Bulgaria era la clave para que los hombres de Høgmo asegurasen el tercer puesto. Para ello, se había caído de la convocatoria inicial buena parte de la velocidad en ataque (Helland, King y Diomande) lo que hizo ver un planteamiento diferente de lo normal fuera de Oslo, más físico y menos rápido.

Bulgaria 0-1 Noruega

Así, en la capital búlgara fue Markus Henriksen quién enlazó con Søderlund, sumándole la novedad de Jo Inge Berget -en un estado de forma magnífico- que iniciaba en banda izquierda. Sorprendentemente Noruega aceptó la responsabilidad de tener la pelota en el primer tramo de partido, aunque consciente de sus carencias, solo Johansen tomaba algún riesgo a la hora de iniciar desembocando en pelotazos para que Søderlund recibiese de espaldas en busca de una segunda jugada que para su desgracia no terminaba correctamente. Un fútbol simple que evitaba que el rival se acercase con peligro a las inmediaciones de Nyland y planteaba problemas ocasionalmente debido al trabajo que llegaba desde detrás con Samuselsen y Berget, aunque también es cierto que al descanso se llegó con un resultado sin goles y con escasas ocasiones.

En el segundo tiempo, Bulgaria empezó decidida a combinar por el centro, lo que le posibilitó mostrar las carencias de un engranaje defensivo demasiado lento que comenzaba a rechinar cuando el ritmo del partido se elevaba, pero por suerte una jugada de estrategia sacada por la zurda de Johansen, dónde Forren se adelantó a su par sirvió para que Noruega anotase el único gol del partido. Un tanto que precipitó a los búlgaros, olvidándose de la manera que les había hecho llegar a la portería rival y dedicándose a colgar balones que hicieron crecer de manera exponencial la figura de Forren y Hovland, hasta darle el control del partido a un equipo que sin apenas posesión conseguía controlar el partido.


Noruega 2-0 Croacia

Tras el tropiezo croata en Azerbaiyán, el segundo partido del “break” internacional cogía otro color para unos noruegos que veían opciones de engancharse. Samuelsen se caía por lesión, permitiendo entrar a Skjelbred en el once y al bisoño Selnæs en la convocatoria por primera vez.

El planteamiento, ante un rival de más calibre y sobre todo mayor capacidad para combinar, fue diferente, retrasando la zona de medios para minimizar los espacios por dentro, la zona por la que Noruega se desangró en su visita a Zagreb. Así, consiguió que tanto Brozovic como Rakitic apenas entrase en contacto con la pelota y Modric lo hiciese demasiado retrasado como para suponer un peligro para un Nyland que aportaba serenidad si algún balón cruzaba sus dominios. Por su parte, los pupilos de Høgmo basaban su ataque en alguna salida esporádica con la intención de forzar alguna falta que poder colgar al área.

En la segunda parte, Croacia salió con su banda diestra mucho más activa con Srna y Perišić superando a sus defensores y colgando balones a Mandžukić, que tras pelearse con Forren y Hovland no consiguió acertar en el remate ninguna vez. Pero justo cuando los visitantes habían conseguido volcar el campo, llegó un balón parado a favor de Noruega que resultó crucial. Como en Sofia, Johansen volvió a encontrar a Forren en el palo largo, y aunque este voleó desviado, el rechazó le llegó a Berget, que sentó a Srna con un recorte y anotó por el palo corto haciendo un gol que desestabilizó al rival, ya que le hizo optar por colgar balones, igualando así las fuerzas.

El partido se cerró a falta de 20 minutos prácticamente de la misma forma en la que se abrió, con Berget recibiendo en el borde del área, sentando a Srna aunque esta vez fue Ćorluka quién tocó para que Subašić volviese a tener que recoger la pelota del fondo de la red. A partir de ahí, los croatas no supieron encontrar la forma de llegar a la portería rival y fue Søderlund el que estuvo a punto de recoger la recompensa a otro partido que pese a no anotar, ha realizado un inmenso trabajo entre los centrales rivales.


Con estas dos victorias, Noruega se coloca en segunda posición a falta de solo dos partidos. Es decir, dependen de si mismos para entrar directamente, aunque para ello seguramente tengan que ganar en Italia dentro de un mes, algo que parece igual de improbable como que a estas alturas tuviesen opciones de clasificarse directamente.