Mucho más que Zlatan

martes, 17 de noviembre de 2015

A priori, el choque entre daneses y suecos era el más parejo de todo el play-off. Las dos selecciones llegaban en la misma tesitura, conscientes de que tenían que renovarse pero sin tener que estar obligados por haber sufrido el descalabro de no estar en la gran cita del próximo verano. Por eso, ambos seleccionadores contaron con alguna pieza de esas selecciones sub'21 que tan buen europeo hicieron hace unos meses.

Suecia 2-1 Dinamarca


Dinamarca 2-2 Suecia


En el Parken, los daneses conscientes de que les tocaba golpear, salieron dispuestos a hacerlo con unos extremos revolucionados que vieron como a los pocos minutos, un error de marca en un córner permitía a Ibrahimovic adelantar a los suyos. El gol sirvió para que los suecos se reorganizasen, con los extremos retrasando su posición hasta el punto de reducir los espacios que Jørgensen-Poulsen habían aprovechado de inicio. Dos líneas de cuatro perfectamente formadas que tenían su punto clave en la marca de Lewicki a un Eriksen que no conseguía entrar en juego y con él, nadie de su selección que se encontraba demasiado partida. Justo lo contrario que el rival.

En el segundo tiempo, la entrada de Krohn-Dehli permitió dinamizar algo el juego de un equipo mustio, pero que apenas supo como llegar hasta Isaksson. Al final, otra genialidad de Zlatan (11 goles en 10 partidos de clasificación) valió para que el arreón final danés, a base de juego directo con las entradas de Duncan y sobre todo Vestergaard, solo sirviese para igualar el marcador pero no una eliminatoria donde el único que consiguió ser un equipo regularmente consiguió el pase, a pesar de hacerlo con dos genialidades de un tipo tan especial que no podía faltar en Francia.

Poco vence a nada

domingo, 15 de noviembre de 2015

Con la benevolencia del bombo, Noruega afrontaba la repesca como la ocasión ideal de volver a un gran torneo 15 años después. Aunque el principal problema al que se enfrentaba Høgmo al hacer la convocatoria era la escasez de goleadores con los que podía contar tras las bajas de Diomande y los preocupantes estados de forma de Abdellaoue, Tarik y especialmente Joshua King. Lo que le hizo seguir contando con el joven Veton Berisha.

Noruega 0-1 Hungría

En el Ullevaal, ante una Hungría que trató de esperar replegada, Noruega salió con la intención de llevar el control del juego, lo que le planteó el problema habitual al no contar con jugadores capaces de tener la pelota. Las arrancadas de Gera y Kleinheisler que conseguían superar el mediocampo noruega con relativa solvencia representaban los primeros acercamientos de un equipo a la portería rival, siendo éste último quien se encontró con un regalo de Nyland. Con el golpe moral de verse por detrás, Skjelbred se echó el equipo a las espaldas y acercándose al medio dió algo de sentido a un ataque que carecía de veneno con Søderlund.

En el segundo tiempo, el fútbol noruego todavía fue más espeso con la desaparición de Skjelbred lo que dejó espacio para que Elabdellaoui se incorporase al ataque, forzando hasta dos jugadas que pudieron ser castigadas como penalti para los locales. Los húngaros cerraron esa zona y ante la imposibilidad de que Høgli o Berget consiguiesen ventajas, los minutos fueron pasando sin que el marcador se moviese pese al absoluto (pero impotente) dominio noruego. Al final, Helland tuvo el empate pero la escasa profundidad y la mentalidad defensiva de los noruegos -incluso con marcador en contra- terminaron pesando más.


Hungría 2-1 Noruega

Con la responsabilidad de llevar el peso, Høgmo entendió que debía contar con más jugadores que pudiesen entrar en contacto con el balón, por lo que salió con Ødegaard de inicio a la vez que recuperaba a Aleesami para el lateral zurdo, para poder abrir el campo. Pero curiosamente sin un delantero referencia que rematase los centros que preveían hacer con unos laterales tan ofensivos. Aun así, todo el plan se vino abajo cuando en la primera llegada de los húngaros, Priskin supo fabricarse una jugada que terminaría en la escuadra de Nyland. Otro golpe del que no se levantaría una selección lastrada con tres mediocentros que no conseguían enlazar dos pases seguidos, inutilizando tanto la posibilidad de entrar por dentro -algo casi imposible por la acumulación de jugadores rivales- como por fuera, al no contar con jugadores de estas características en los extremos.

Solo el balón parado pudo meter a los noruegos en la eliminatoria justo antes del descanso, pero la suerte no estaba con ellos y Hovland se estrelló con el palo. La segunda parte, enseñó una mejor cara de Henriksen cuando Pedersen se junto con él en punta, pero los elementos no querían que Noruega estuviese en la Eurocopa y una carambola terminó poniendo otro gol más en el marcador local, algo que sería imposible de voltear.

Al final, Noruega se queda justamente fuera de la Eurocopa tras una eliminatoria donde nada le ha salido bien. Sus decisiones han destapado todas sus carencias a la par que fortalecían a un rival que seguramente con más puntos débiles, ha sabido ocultarlos mediante un orden defensivo que le permitirá estar el verano que viene en Francia.

Norrköping vuelve a ser de oro

domingo, 1 de noviembre de 2015

En Norrköping, disfrutaron de un equipo campeón en los años 40, 50 e incluso 60. Durante ese tiempo dominaron el fútbol sueco y pudieron disfrutar de genios como Gunnar Nordahl o Nils Liedholm, dos tercios del trio conocido como Gre-No-Li. Pero todo eso se fue acabando y en Östergötland fueron viendo como Göteborg y especialmente Malmö, le tomaban el relevo.

Ultimamente en el Nya Parken estaban habituados a pelear por la salvación tras ascender en 2010, algo que ha cambiado por completo esta temporada. El inicio no fue el de un equipo que iba a ser campeón, pero Janne Andersson no tardó en encontrar el bloque que les hizo ascender hasta meterse en el grupo perseguidor del Göteborg, al que la venta de Vibe le hizo bajar a la tierra.
 
Norrköping se ha caracterizado por ser un equipo eminentemente ofensivo donde la experiencia de los hombres de atrás le ha servido para encontrar el equilibrio perfecto. El triángulo formado por los centrales y Sjölund (MCD) soportaba a laterales que se incorporaban habitualmente al ataque, especialmente el zurdo Christopher Tello, que aprovechaban el hueco que dejaban ambos extremos al jugar a pierna cambiada. Allí es donde se ha dado un salto de calidad, tanto Traustason (1993) como Bärkroth (1992) han sido capaces de marcar las diferencias, siendo el islandés el que ponía más corazón y golpeo, mientras que el sueco lo hacía desde la técnica. Otro de los que se ha destapado esta temporada ha sido Alexander Fransson (1994), un mediocentro que ha sabido caudalizar el juego de su equipo hasta recibir la llamada de la sub'21 sueca.

Aunque si hay que personalizar el éxito, el verdadero culpable de todo ha sido Emir Kujovic (1987), un delantero que tras dar muchas vueltas parece haber encontrado su lugar en el fútbol. Corpulento y con buen manejo de ambas piernas, el serbo-sueco ha mantenido un nivel espectacular durante todo el año hasta sumar 21 goles y ser el máximo goleador de Allsvenskan haciendo gala de su remate, aunque sin su juego de espaldas, no habría alcanzado un nivel tan alto. Y en su ausencia, tanto el combativo Nyman como Alhaji Kamara, han seguido aportando goles.

Estos han sido los principales culpables de que el panorama futbolístico vuelva a mirar a Beijing (que significa en chino capital del norte), el otro nombre con el que se conoce a la ciudad que ha conseguido volver a vestirse de oro y pretende mantenerse allí, acumulando hasta tres jugadores (Wahlqvist, Citaku y Halvadžić) que consiguieron el bronce en el pasado mundial sub'17.