Emre Mor: Un talento imposible de retener

lunes, 21 de marzo de 2016

El sueño de reinar en Dinamarca duró demasiado poco tiempo en Farum, una pequeña ciudad al norte de la capital. Habían experimentado un crecimiento que les llevó a visitar Stamford Bridge, el Donbass Arena e incluso un casi recién estrenado Juventus Stadium. Pero todo se acabó con la marcha de los mejores jugadores (Okore, Bjelland, Mikkelsen...) tras rozar el segundo entorchado y los tigres se convirtieron en un querer y no poder continuo.

Fueron años de ver cómo el antiguo régimen (København y AaB) recuperaban el cetro, mientras no se encontraba la tecla que les había dado dos copas y una liga, por lo que la apuesta se centró en la gente joven de la mano de Joshua John, el único jugador que realmente había conseguido marcar diferencias en ese tiempo. Pero la dinámica negativa no variaba y con la marcha en el mercado invernal de Bruninho, un segundo punta brasileño que había hecho las maletas hacia China tras marcar 9 goles en la primer parte del campeonato, parecía que no sacarían nada provechoso otro año más. No podían estar más equivocados.

Fue tras el parón navideño cuando a Kristjánsson se le ocurrió apostarlo todo por un chavalín que había llamado la atención de grandes equipos europeos. Emre Mor era la estrella del filial en la U19 Ligaen jugando como extremo, aunque en el primer equipo le colocasen como falso delantero. De pequeña estatura, velocidad endiablada y gran regate, apenas ha tardado en marcar las diferencias desde el primer momento. Retrasándose para recibir en tres cuartos, los slaloms donde sortear infinidad de defensores se ha convertido en una de sus acciones favoritas, algo que unas veces le permite alcanzar la portería y mostrar un buen golpeo, mientras que en otras deja un espacio perfecto para que los extremos (Mikkelsen y Moberg-Karlsson) lo ocupen ganándole la espalda al rival.

De evidente ascendencia turca, ha sido un habitual en las categorias inferiores danesas desde que llegó al Lyngby y ha sido en esta última convocatoria internacional cuando la selección otomana ha conseguido que Emre fuese con su sub'21, lo que parece indicar su preferencia por el pais de sus padres por delante del que le vió nacer.

Apenas cuatro partidos en la élite del fútbol danés han bastado para que este pequeño genio derrotase a Midtjylland y København, además de revolucionar a un equipo que ha visto un talento sobre el que volver a construir algo grande. Un talento imposible de retener.


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