Reconstrucción

lunes, 22 de febrero de 2016

El año 2015 será dificil de olvidar en Helsinki. Fue el año donde se les escapó la Veikkausliiga tras seis títulos consecutivos, perdieron la posibilidad de alcanzar el play-off de Champions en un descuento fatal en tierras kazajas y fue incapaz de llevarse ninguno de los tres “Stadin Derby” ante un recién ascendido HIFK. Todo un desastre que ha propiciado muchos cambios en el gigante finlandés.

El actual HJK es evidente que está todavía sin construir totalmente, pero parece que pretende apoyarse en una columna vertebral forjada en el extranjero para rodearla de chavales que se quedaron a las puertas del ascenso a Ykkönen con el Klubi 04, filial helsinguino.


La pasada temporada, Atomu Tanaka (1987) fue el único fichaje que desde el comienzo rindió acorde a lo esperado, siendo de los pocos que continua un año después. El japonés es un mediapunta con buen trato de balón que ha llegado a jugar más retrasado como consecuencia de las innumerables lesiones y que seguramente sufriría en una liga mayor, pero en Finlandia parece un enlace perfecto entre el inicio de la jugada y el final, además de encargarse del balón parado.

Y junto a él, han apostado por la fuerza física de origen africano para la parte trasera con Taye Taiwo (1985) y Anthony Annan (1986). Mientras al ex-milanista le queda carrete suficiente para recorrer la banda zurda siendo una amenaza, Annan debe reducir el trabajo defensivo a una zaga por concretar.

La última pieza clave tiene poco que ver con las otras, Alfredo Morelos (1996) es un delantero colombiano que ha brillado más con la selección sub'20 que en su club, pero parece tener las cualidades para dejar una gran impresión en su estreno europeo. Es un delantero rápido que pelea y sale del área a recibir, pero sobre todo destaca por saberse colocar en el sitio correcto dentro del área lo que le debería bastar para alcanzar algo más que una decena de goles.

Pero pese al buen rendimiento que ha comenzado dando en pretemporada esta columna vertebral, parece que todavía es pronto para un grupo de chavales obligado a madurar si no se buscan jugadores con mayor experiencia dentro del propio país, algo que su principal rival -SJK- está haciendo a la perfección con Hradecky, Hurme o Eremenko Jr., lo que parece otorgarle el papel de favorito para repetir un título que ha costado que salga de la capital y no parece que vaya a regresar de inmediato.

Volver a empezar

miércoles, 17 de febrero de 2016

Cuando el bombo tuvo la idea de emparejar a Molde y Sevilla, es seguro que en Nervión respiraron tranquilos ante un sorteo que les amenazaba con algún que otro "monstruo" como el Napoli. Y es que, pese a todas las cosas buenas que se puedan decir de un conjunto noruego que hizo historia al ganar un grupo con cinco Copas de Europa, lo cierto es que el último partido competitivo fue hace más de dos meses en el Amsterdam Arena.

En este tiempo, el Molde de Solskjaer -que regresó a casa en octubre- ha perdido varios jugadores importantes a la par que sus repuestos han sido encaminados a un largo plazo que posibilite volver a pelear por la Tippeligaen, algo similar a lo que consiguió hace unos años, más que a competir en una eliminatoria que por diferentes circunstancias está tremendamente desigualada.

Es de esperar que el conjunto nórdico forme un 1-4-3-3 que aplique un repliegue intensivo con una defensa de muchos centímetros, tratando de buscar la velocidad de sus atacantes. Algo que caracterizaba al equipo en la primera época de Solskjaer cuando el equipo tomaba ventaja, aunque por aquel entonces -con Eikrem como director de orquesta- era un equipo que conseguía adaptarse bastante bien a lo que el encuentro le exigía. En la actualidad, con las bajas de Hussain y Singh se ha perdido una importante cuota de técnica a la hora de sujetar la pelota, además del factor sorpresa que ofensivamente representaba Martin Linnes en el lateral zurdo.

Ethan Horvath (1995): Pese a su escasa experiencia y aunque tras de si haya dejado algún partido destacable, sigue lejos del nivel mostrado por Nyland. Es un meta alto que acostumbra a viajar con las inferiores estadounidenses y que se hizo con la titularidad el verano pasado.

Joona Toivio (1988): Central que es internacional finlandés. Posee un buen disparo, pero que le tocará jugar como lateral reconvertido. Esto limitará sus acciones ofensivas pero mejorará uno de los puntos más débiles del equipo.

Ruben Gabrielsen (1992): El joven central no es especialmente fuerte por alto a pesar de su apariencia, pero posee potencial para destacar a nivel nacional.


Vegard Forren (1988): Es el pilar defensivo del equipo, chut potente y gran juego aéreo. No destaca por su rapidez, ni por una técnica depurada, aunque es el encargado de sacar la pelota en primera instancia. Tras ser el mejor jugador de Tippeligaen en 2012, tuvo la oportunidad de irse a la Premier, de donde regresó injustamente sin llegar a debutar.

Per Egil Flo (1989): Su primo es el padre de Tore Andre Flo y como toda la familia creció en Sogndal. Es un lateral zurdo que aportará el toque diferente a la retaguardia ya que él sí que se incorpora al ataque, además de ser uno de los encargados de lanzar el balón parado.

Daniel Berg Hestad (1975): El emblema del Molde jugará uno de sus últimos partido con el club que le vió debutarhace 23 años. Mediocentro defensivo ayudará a achicar agua pero no está para grandes excesos por lo que no sería raro que Mido (un robusto mediocentro defensivo senegalés) entrase en su lugar 

Fredrik Aursnes (1995): Este interior se dió a conocer en la final de Cupen de 2012, cuando con apenas 17 años formó parte del modesto Hødd que sorprendió alzando el título. Trabajador y con recorrido deberá crecer para hacer olvidar a sus antecesores. 

Mattias Moström (1983): Quizás, la mejor definición sea que es similar a una navaja multiusos suiza (aunque sea sueco), vale para cualquier cosa. Moström fue el extremo del equipo campeón, pero el paso de los años le ha obligado a tener que ocultar sus deficiencias moviéndose para el carril central.

Pape Pate Diouf (1986): Extremo de gran zancada que tuvo sus mejores temporadas con Solskjaer, pero que nunca a vuelto a tener un acierto similar de cara a puerta. Buena pieza para jugar a la contra aunque puede que Bakenga, delantero más rápido pero que se sacrificará menos en defensa, salga por él. 

Moi Elyounoussi (1994): El factor diferencial del Molde. Hace varios años que podría haber dado el salto a una gran liga, pero el extremo diestro ha preferido seguir formándose en su país. Juega a pie cambiado para que sus veloces diagonales + chut tengan mayor importancia en el ataque de su equipo.

Fredrik Gulbrandsen (1992): Es un delantero pequeño, rápido y sobre todo de esos que los centrales no quieren encontrarse por su perseverancia y carácter. Se pasó el año 2015 de baja por una grave lesión, pero parece que en 2016 recuperará su nivel formando pareja con una de las jóvenes promesas del país, Sander Svendsen quién seguramente espere en el banquillo por sus características.

Además, la eliminatoria permitirá volver a viejos conocidos del fútbol español como Eiður Guðjohnsen (1978) tras su paso por la Superliga China o Knut Olav Rindarøy (1985), pese a que parece complicado que vayan a tener un peso específico en el equipo.

La generación Ø

lunes, 15 de febrero de 2016

Ødegaard no ha sido el primer quinceañero en debutar en Tippeligaen, aunque su aparición parece haber creado una tendencia en Noruega, donde desde hace unos años los clubes y sobre todo la federación han invertido en formación como método para acercarse al nivel del resto del continente, recogiendo poco a poco los frutos. Porque desde entonces, los clubes han perdido el miedo a darle la oportunidad a la talentosa joya que tenían en la cantera, dando una generación que ilusiona a todo un país.


En Drammen, fueron los que a la vez que veían nacer a una de las estrellas de la generación con Martin Ødegaard (98 | Real Madrid), pero a la vez tenían otra con capacidad para brillar a un nivel similar, explotando cuando la primera tomó rumbo a España. Y es que Iver Fossum (96 | Hannover96) cuajó una temporada de tal calibre que ha terminado en la Bundesliga.

A la par que el Godset, en Skien también ha visto como han crecido sus propios “wonderkids”, con la diferencia de que ellos aún los retienen a pesar de que todo el mundo pudo descubrirles en la famosa eliminatoria de Europa league frente al Borussia Dortmund. Mientras que Sondre Rossbach (96 | Odd) va como un tiro hacía el número 1 de la porteria de Noruega, tanto en cuanto Nyland no logre tener minutos, Rafik Zekhnini (98 | Odd) ha sido el recambio perfecto para Elba Rashani. El joven extremo diestro acostumbra a jugar por la banda izquierda del Skagerak Arena, le falta algo de corpulencia que el permita competir al máximo nivel, pero por el momento su punta de velocidad y buena técnica le permite brillar.

Aunque para ser justos, la aparición del 2015 en Tippeligaen se llamó Kristoffer Ajer (98 | IK Start), un todocampista que fue la base de la salvación de un equipo sumido en terrible crisis económica y sin apenas experiencia compitiendo en el primer nivel. Como él, Henrik Bjørdal (97 | Brighton & HA) fue lo poco salvable de la temporada en Aalesunds que sin Barrantes, se apoyo en la buena técnica del joven mediapunta para no pasar apuros ya que era de los pocos capaces de crear algo diferente en el equipo Tangotrøyene.

Esta generación estaría incompleta sin Sander Svendsen (97 | Molde), que poco a poco ha conseguido acerse hueco en la delantera pese a no ser un killer. Pero con descaro y buen manejo de ambas piernas anotó 8 goles en 2015. Y para finalizar queda un Morten Ågnes Konradsen (96 | Bodø/Glimt) que se hizo hueco en la sala de máquinas del equipo de su ciudad con el equipo en Adeccoligaen y ha ido cogiendo galones a la par que ascendia a Tippeligaen.