Un objetivo inabordable

domingo, 3 de julio de 2016

Francia 5-2 Islandia

Parecía evidente que el límite de este grupo de 23 islandeses se acercaba peligrosamente según avanzaba la competición. La primera participación en una fase final, superar un complicado grupo y dejar en la cuneta a los ingleses eran gestas suficientemente grandes para alabarlos, pero enfrentarse a Francia -en su casa- seguramente era una meta demasiado complicada para un equipo que pese a recibir una somanta de golpes inicial, no ha doblado la rodilla hasta que el neerlandés Kuipers ha pitado un final que se recordará como algo histórico entre un pequeño país en el norte de Europa.

Y es que Francia planteó el partido de tal forma que no dió opciones al once islandés que Hallgrimsson & Lägerback han conseguido que Europa recite casi de memoria. No tardó en verse cómo los de Deschamps tendían una trampa a la salida de balón rival, dejando el esférico  los islandeses para que sus centrales avanzasen unos metros mientras que ejercían la presión al resto del equipo, propiciando innumerables perdidas que encontraban a Islandia como nadie había conseguido hacerlo hasta la fecha, con metros para correr a su espalda.

La lección de fuerza (contrarrestando el punto fuerte rival), rapidez y precisión francesa desembocó en tal desbarajuste en la defensa islandesa que en ningún momento pudo juntarse para intentar detener a un rival desatado que se fue con cuatro goles de ventaja a un descanso del que Arnason, principal damnificado por su escasa velocidad, no regresaría.

La bonita historia islandesa estaba finiquitada, pero lejos de rendirse los islandeses prosiguieron intentándolo con sus armas. El saque de banda de Gunnarsson y centros laterales ante un rival que no tenía ningún interés en permitirles hacer el partido que hasta la fecha siempre habían ganado, es decir, cerrarse para buscar a Sigthórsson en largo.

El propio delantero del Nantes y Bjarnason (Birkir) maquillaron un resultado que mostró las carencias de todo su equipo, pero que ha conseguido que todo el continente sienta un profundo respeto por ellos. Solo les queda no plantarse e intentar la próxima incursión entre los grandes del fútbol en el Mundial 2018, que para ellos empieza dentro de dos meses en Kiev.