lunes, 30 de octubre de 2017

Lord Nicklas ha vuelto

El retorno ganador del Rosenborg en Noruega ha coincidido con la presencia de un 9 goleador que ha marcado las diferencias. Desde que Rade Prica dejó de ver puerta, los títulos volaron fuera de Trondheim a la par que no se encontraba un recambio para el sueco. Pasaron nombres como Chibuike, Bille Nielsen, Bakenga o Malec hasta que en el verano de 2013 Alexander Søderlund llegó desde Haugesund. No tuvo un impacto inmediato, pero su explosión año y medio después sirvió para recuperar la tradición de celebrar ligas en el Lerkendal.

 Tras la marcha de Søderlund a Saint-Étienne, su sustituto volvió a llegar desde Rogaland aunque con unas características diferentes. Gytkjaer no era tan corpulento, impidiendo a su equipo jugar tan directo pero de cara a puerta parecía tener mayor precisión que su antecesor pese a anotar tres goles menos. Pero lo que ninguno consiguió fue que la fase de grupos volviese al norte de Noruega, por lo que se buscó una pieza diferencial que encajase con Helland, Jensen, etc…


Ahí es donde los caminos de Nicklas Bendtner y el Rosenborg se encontraron. El delantero danés había tenido que dar varios pasos atrás y el mejor contrato de Eliteserien le hizo tomar la decisión de embarcarse en la aventura noruega. 

Y hasta la fecha, su rendimiento ha ido acorde con la cantidad de goles conseguida. En un inicio lento, el punta danés apenas se involucraba en el juego del equipo pese a tener características para mediar tanto en el juego aéreo como con los pies, siendo más una cuestión de actitud que de aptitud ya que se quedaba lejos de los líderes en cuanto a disparos a portería por partido. Estadísticamente -a comienzos de agosto- el líder tenía una de las expectativas de goles más alta del campeonato (26.76) junto con Sarpsborg 08 (27.36) o Stabaek (23.04) que sí tenían delanteros como Mortensen o Omoijuanfo que marcaban diferencias, pero la tabla pero la tabla de goleadores decía otra cosa distinta. 

Fue entonces cuando llegó el mes de agosto y el camino del danés tomo la dirección correcta. La ausencia de Helland –el jugador con más peso en el ataque del equipo- y las críticas tras su fracaso de darle un plus al equipo en la previa de Champions le sirvieron para entrar en el juego del equipo. En Amsterdam mostró la carta de presentación de lo que podía ofrecer y su crecimiento desde entonces ha sido exponencial.

 

Una muestra del incremento de su influencia es que desde entonces es el cuarto jugador que más tira a puerta, lo que le ha permitido anotar alcanzar a Omoijuanfo en lo alto de la tabla de goleadores tras anotar el 52% de los goles del Rosenborg, una cuota que hasta entonces apenas alcanzaba el 18%. 

El jugador diferencial parece haber aterrizado con unos meses de retraso, pero todavía está en tiempo de alcanzar los números de sus predecesores y sobre todo de ser la pieza que se buscaba en Trondheim, para lo que tendrá tiempo de demostrarlo hasta 2019. Por ahora ha conseguido que un objetivo que parecía imposible a mitad de temporada, se volviese asequible a tres jornadas del final. 

(Estadísticas vía @KroneBall)
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