lunes, 12 de febrero de 2018

Marea baja en Copenhague


El último trienio en la capital danesa ha sido el más prolífico en cuanto a títulos de la corta historia del København. Dos ligas y tres copas devolvieron el  lustro que precisamente se fue con la marcha de Solbakken a Colonia y se ha recuperado cuando el noruego ha vuelto al banquillo del Parken. Pero como en todo proceso medianamente exitoso en el fútbol, para que perdure en el tiempo, es necesaria una renovación que se puede declarar claramente como fallida en este caso.


Jugadores como Nicolai Jørgensen, Augustinsson, Delaney, Zanka o Cornelius no han tenido unos predecesores que estén rindiendo a un nivel similar, lo que va a desembocar en un año sin títulos bajo la amenaza de quedarse fuera de Europa en el próximo curso si no consiguen revertir la situación actual, para lo cual se han reforzado con nombres importantes durante el parón invernal.

Así es el FC København 17-18:

Ståle Solbakken no ha modificado el 1-4-4-2 que ha estado utilizando desde que llegó a los leones, con dos delanteros corpulentos que se beneficien de los centros desde los costados que tienen como objetivo principal unos laterales que aprovechan la tendencia interior de los extremos.  Frente a un rival al que -por su superioridad- otorgaran la posesión, algo que no ha ocurrido hasta la fecha, se espera que los daneses formen con un bloque bajo que se emplee en los alrededores de Robin Olsen, el portero sueco que consiguió secar a Italia en el playoff mundialista bajo un planteamiento similar.

Olsen es un portero de envergadura que domina el juego por alto y con buenos reflejos es una de las mejores piezas que le quedan a FCK, pero a estas alturas del campeonato empieza a contagiarse ocasionalmente de los errores de una defensa tremendamente inestable y con una característica que trataran de ocultar frente al Atletico, su lentitud por dentro. Algo para lo que Boilesen ha centrado su posición.

Por otra parte, el mercado invernal le ha quitado al que venía siendo su mejor jugador, Verbic que se ha ido al Dynamo Kiev, pero a cambio, ha fichado a dos extremos que le han dado un aire distinto durante los amistosos de preparación y en la dolorosa eliminación copera frente al eterno rival, el Brøndby. Viktor Fischer es lo más parecido al esloveno que ha llegado, un delantero que terminará partiendo desde banda izquierda con velocidad y al que las lesiones no le han permitido explotar desde su aparición con el Ajax. Mientras que Robert Skov -su semejante por la derecha- es más lento pero con una visión y sobre todo un golpeo importante que le otorga un plus a balón parado que se había perdido con la marcha de Augustinsson.

En fase ofensiva, el mayor problema que tienen es la falta de un jugador con capacidad para sacar el balón desde atrás. Con la perdida de salida por banda, el greco-portugués Zeca* se ha convertido en la única opción para que los daneses salgan con la pelota, pero es un apoyo demasiado débil, rara vez consigue avanzar con balón y sus toques acostumbran a ser de espaldas lo que termina  desembocando en un juego largo cada vez menos exitoso que aísla al ataque de la defensa con demasiada frecuencia.  Aunque no sería extraño que se reforzase el mediocampo con alguien más corpulento como Matic o Gregus.

Con todo esto se antoja complicado que el København consiga sorprender a un equipo tan poderoso como el colchonero. Solo le queda conseguir defender mejor en un contexto más favorable para ellos del que suelen encontrarse y que, preferentemente a balón parado con la altura de Lüftner y los delanteros, consiga batir la portería rival.


* Carlos Zeca está sancionado para el partido de ida.
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